...Y nos preguntamos algunas veces con lágrimas de rabia, de dolor,
¿Por qué tenemos momentos que oscurecen nuestras almas?
Y no comprendemos, luchamos en vano. ¿Acaso el día se pregunta, por qué la noche?
No, el día comprende, el día tiene su momento y con humildad
da paso a la noche, noche que le enseña, noche sabia,
noche que ilumina con ese matiz de oscuridad que embriaga, que encanta...

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