Cuando llega la muerte (pasaje)

Y así pues, lo contemplo todo como una hermandad de hombres y mujeres, y considero el tiempo sólo como una idea, y considero la eternidad como otra posibilidad; y pienso en cada vida como una flor, tan corriente y tan singular como una margarita de campo;
y en cada nombre como una agradable música en la boca, tendiendo -como todas las musicas- hacia el silencio;
y en cada cuerpo como un adalid del coraje; algo precioso de la Tierra.
Acabado esto, quiero decir: toda mi vida fui novia del asombro.
Fui el novio llevando al mundo entre mis brazos.
Mary Oliver

Las dos personas ...

Dos personas han vivido en usted durante toda su vida. Una es el ego, gárrulo, exigente, histérico, calculador; la otra es su ser espiritual oculto, cuya queda voz de sabiduría rara vez ha oído o atendido. A medida que vaya escuchando cada vez más las enseñanzas, las contemple y las integre en su propia vida, su voz interior, su sabiduría innata para discernir lo que en budismo denominamos "percepción selectiva", despertará y se irá fortaleciendo, y empezará usted a distinguir entre su guía y las diversas, clamorosas y cautivadoras voces del ego. Empieza a regresarle el recuerdo de su auténtica naturaleza, con todo su esplendor y confianza. Comprobará, en realidad, que ha descubierto en usted mismo su propio guía sabio, y conforme la voz de su percepción selectiva se vaya haciendo más y más fuerte y clara, empezará usted a distinguir entre la verdad de esa voz y los variados engaños del ego, y podrá escucharla con discernimiento y confianza. Sogyal Rinpoche
El libro tibetano de la vida y de la muerte

El Alma y el Poder

El mundo siempre había amado a los santos como la mayor aproximación posible a la perfección de Dios. Parece que Cristo, merced a algún instinto divino, hubiera amado siempre al pecador como la mayor aproximación posible a la perfección del hombre. Su principal deseo no era reformar a la gente ni tampoco aliviar el sufrimiento. Pero en el sentido que el mundo aún no ha entendido, consideraba el pecado y el sufrimiento como cosas que en sí mismas eran bellas y sagradas, y modos de la perfección.
Oscar Wilde
En una vida llena de alma nunca falta la sombra, y parte del poder del alma se genera en las características de la sombra. Si queremos vivir desde nuestras profundidades -en plenitud de alma-, entonces, a medida que la sombra se oscurece, tenemos que renunciar a toda pretensión de inocencia. La recompensa principal del abandono de la inocencia, con el fin de que el alma pueda expresarse plenamente, es un aumento de poder. En presencia del poder profundo, la vida se robustece y se vuelve apasionada, signos de que el alma está comprometida y expresándose.
Thomas Moore
El cuidado del alma