Tú eres eso

Alma de todas las almas, vida de la vida;
tú eres Eso.
Visto y no visto, móvil e inmóvil;
tú eres Eso.
El camino que conduce hasta la Ciudad es interminable.
Ve sin pies ni cabeza ...
y serás ya allí.
¿Qué otra cosa puedes ser?
Tú eres Eso.
Rumí

Meditación: Convertir la pena en compasión

El corazón humano tiene la extraordinaria capacidad de mantener y transformar las penas de la vida en un gran río de compasión. Se trata del don de figuras como Buda, Jesús, La Virgen María y Kwan Yin, La Diosa de la Compasión, de proclamar el poder de su tierno y piadoso corazón frente a todo sufrimiento del mundo. Cuando nuestro corazón se abre y se descubre, se inicia en él el despertar de este río de compasión interior. La compasión surge cuando permitimos que nuestro corazón sea alcanzado por el dolor y la necesidad de otro.
Para cultivar dicha cualidad, tal vez deseemos practicar la meditación tradicional para la práctica de la compasión y para transformar las penas en el fuego del corazón.
Siéntate serenamente de un modo silencioso y centrado. Respira con suavidad y siente tu cuerpo, los latidos del corazón, la fuerza vital que hay en tu interior. Siente el aprecio a tu propia vida, como te recoges frente a tus pesares. Tras unos instantes, lleva a tu mente a alguna persona cercana que ames. Imagínatelos, así como imagínate tu cariño hacia ellos. Date cuenta de como puedes retenerlos en tu corazón. Sé consciente de sus penas, del alcance de su sufrimiento en esta vida. Siente como tu corazón se abre de un modo natural, yendo hacia ellos para desearles lo mejor, ampliando su comodidad, compartiendo sus dolores y sumándote a ellos con compasión.
Se trata de la respuesta natural del corazón. Junto a dicha respuesta, deséales activamente su bienestar, recitando la frase tradicional, libérate del dolor y la pena, consigue la paz, mientras los mantienes en tu corazón compasivo. Sigue recitando dichas frases por algún tiempo.
A medida que aprendes a sentir tu hondo cariño por estas personas próximas, puedes ampliar dicha compasión a otros conocidos, de uno en uno. Poco a poco vas abriendo esta compasión cada vez más, hasta alcanzar a tus vecinos, a los que viven lejos y, finalmente, a la hermandad de todos los seres. Siente como la belleza de cada ser te aporta gozo y como el sufrimiento de cualquier ser te hace llorar. Siente la tierna comunicación con toda la vida y sus criaturas, como se ve acompañada por sus penas y las sujeta compasivamente.
Permite luego que tu corazón se convierta en una alquimia transformativa para las penas del mundo. Siente tu respiración en el área de tu corazón, como si pudieras respirar suavemente dentro y fuera de tu corazón. Siente el cariño de tu corazón y visualiza que, con cada respiración, puedes inspirar dolor y expirar compasión. Empieza respirando penas de todos los seres. Con cada inspiración, deja que las penas alcancen tu corazón y se transformen en compasión. Con cada expiración, desea el bien para todos los seres, amplía tu cariño y piadoso corazón para con ellos.
Mientras respiras, empieza a visualizar tu corazón como un fuego purificador que puede recibir los dolores del mundo y transformarlos en la luz y calor de la compasión. Se trata de una meditación poderosa que puede exigir cierta práctica. Se amable contigo. Haz que el fuego de tu corazón arda suavemente en tu pecho. Inspira las penas de quienes pasan hambre. Inspira las penas de los que están atrapados en una guerra. Inspira las penas de la ignorancia. Con cada expiración, visualiza a todos los seres vivos y expira el saludable bálsamo de la compasión. Con cada suave inspiración, una y otra vez, amplia la piedad y la compasión sanadoras. Como la madre del mundo, lleva éste a tu corazón, invitando a todos los seres a que te alcancen con cada respiración, incorporándolos compasivamente en cada expiración.
Trás algún tiempo, siéntate tranquilamente y haz descansar naturalmente tu respiración y tu corazón, como si constituyeran un centro de compasión en medio del mundo.

El té de la paz

Tan sólo una taza de té. Tan sólo otra oportunidad de sanación. Tan sólo la mano que se extiende para recibir el asa de la taza. Tan sólo el darte cuenta de que está caliente. El darte cuenta de su textura y su fragancia. Tan sólo una taza de té. Tan sólo este absolutamente nuevo instante. Tan sólo la mano tocando la taza. Tan sólo el brazo retrayéndose. La fragancia incrementándose a medida que la taza se acerca a los labios. ¡Tan presente! Dándote cuenta de cómo el labio inferior recibe el calor de la taza, con el labio superior arqueado para absorber el líquido. Dándote cuenta del sabor primero del té incluso antes de que el té toque tus labios. La fragancia y el calor expandiéndose por la boca. La primera sensación del aroma. El toque del cálido té en la lengua. La lengua saboreando el té. La intención de tragar. La calidez que desciende hacia el estómago. ¡Qué taza de té tan maravillosa! El té de la paz, de la satisfacción. Al beber una taza de té, detengo la guerra.
Stephen Levine
Al meditar no nos alejamos de la sociedad, no nos escapamos de ella, sino muy al contrario, nos preparamos para reinsentarnos adecuadamente en ella.
Thich Nhat Hanh

Budas vivientes

En el Museo Metropolitano hay una maravillosa estatua de Buda. Hay bodhisattvas que son un tesoro nacional y muchas otras estatuas. Son maravillosas, desde luego, ... pero vosotros sois los bodhisattvas vivientes. Cada uno de vosotros. ¡Vivientes! Ni de bronce ni de madera.
A veces, puede suceder algo malo: "¡Oh! Rezaré a Buda". ¡No, no, no! No existe ese tal Buda. Date cuenta y entonces cada ser humano se volverá maravilloso ... ¡Abre los ojos! No pienses: "¡Oh! Aún no me he iluminado. Algún día me iluminaré". Desde hoy mismo, ¡Olvídate de eso! Estamos iluminados desde el principio. Creételo con una fe definida ... Por eso, con esta mente, inclinémonos los unos ante los otros ...
Sin excepción, cada uno de vosotros es un Buda ... Sin excepción, ¿de acuerdo?
Soen Nakagawa

Creo que sacaré de la vida exactamente lo que puse en ella. Y, siendo así, seré cauteloso cuando trate a los otros, tal como quiero que ellos sean conmigo.
Mahatma Gandhi

Al esperar lo mejor de la vida, lo atraes hacia ti; empieza, pues, ahora mismo a esperar lo mejor de todas las cosas y de todas las personas, y contempla cómo ocurre lo mejor. Espera que cada una de tus necesidades quede satisfecha. Espera la respuesta a cada uno de tus problemas. Espera la abundancia en todos los niveles. Espera crecer espiritualmente. No aceptes limitaciones en tu vida; tan sólo has de saber y aceptar que todos Mis dones buenos y perfectos son tuyos en la medida en que aprendas a tener una escala de valores recta y a poner lo prioritario en primer lugar en tu vida. Espera aumentar de estatura, crecer en belleza, sabiduría y comprensión. Espera ser utilizada como un canal para que Mi amor y luz divina fluyan en ti y a través de ti. Acepta que pueda utilizarte para Mi obra. Hazlo todo con absoluta fe y confianza, y contempla cómo se producen Mis glorias y maravillas, no tan sólo de vez en cuando sino en todo momento, de manera que tu vida entera sea en verdad un canto de gozo y gratitud.
Eileen Caddy
Cuando el sentido de nuestra autoestima es todavía bajo, no podemos poner límites, establecer fronteras, o respetar nuestras propias necesidades. Lo que parece ayuda compasiva se ve teñida con dependencia, miedo e inseguridad.
El amor maduro y la compasión saludable no son dependientes, sino interdependientes, fruto de un profundo respeto por nosotros mismos así como por los demás.
Jack Kornfield

Una porción viva

Nos pasamos mucho de nuestro tiempo atrapados por los recuerdos del pasado o mirando hacia el futuro, llenos de preocupaciones y de planes.
La respiración no tiene nada que ver con esa "otra dimensión intemporal". Cuando observamos con detenimiento nuestra respiración somos devueltos automáticamente al presente. Somos extraídos del laberinto de imágenes mentales y colocados en la desnuda experiencia del aqui-y-ahora. En este sentido, la respiración es una porción viva de la realidad. Una observación plenamente atenta de ese modelo en miniatura de la vida nos conduce a conclusiones que son ampliamente aplicables al resto de nuestra experiencia.
Henepola Gunaratana

Se va el amor

Un hombre joven y pobre llamado Iruka amaba con toda la locura de su corazón a una muchacha rica y bella a más no poder. Puesto que era letrado, Iruka escribió a su amada una carta de amor cada día durante tres largos años sin fallar una sola vez. Al tercer año, se atrevió a sugerirle que le hiciera un signo durante la fiesta del bon. Pero la amada no respondió, ni siquiera lo miró, ni le mostró nunca el menor interés. Entonces el corazón de Iruka se cansó. Pensó hacerse monje, y lo hizo. Y pasó el tiempo ...
Una mañana de primavera, iba a buscar el agua a un pozo situado cerca de su ermita, cuando Iruka se encontró a Chujo por primera y última vez en su vida. Ella se echó a sus pies:
¡Iruka! exclamó, ¡He caminado durante meses antes de encontrarte, y por fin te veo, admirable Iruka! Tu amor, del que dan testimonio mil cartas, ha terminado por tocarme el corazón.
Al decir aquellas palabras, descubrió su rostro, hasta aquel momento cubierto por un velo de seda, y era tanta su belleza que hacía palidecer la luz del día.
Soy tuya, Iruka, ahora te amo como me amabas tú entonces.
Es demasidado tarde, Chujo, he cortado todos los lazos con esta clase de amor. Soy monje.
Y sin una mirada, la dejó.
Chujo, desesperada, se tiró al río y se ahogó.
Enterado de la noticia, Iruka compuso este poema:
No queda en la rama,
la flor de cerezo,
antes del verano muere.
Esta historia pertenece ahora al pasado. Todo lo que nace muere. Todo lo que viene se va, y no permanece más que el eterno Atma.
Henri Brunel
Para marcar el compás del día, tienes que aprender a quedarte en quietud y a tener un tiempo de sintonización por la mañana temprano al despertarte, antes de que tu mente quede enredada en los asuntos del día. Tu vida es como un lienzo limpio sin una sola mancha sobre él. Que los primeros trazos al despertar sean muy claros y definidos. Que estén llenos de amor, de inspiración y de expectación ante lo mejor del nuevo día que se te pone por delante. Te encontrarás en un estado muy silencioso, receptivo y sensible. En ese estado serás capaz de dirigir las actividades de tu mente a través del sendero más elevado y más deseable. Comienza el nuevo día dispuesta a que ocurra lo mejor en todo lo que emprendas. Paso a paso, observa cómo se despliega el diseño perfecto para el día y para ti. El ayer lo dejaste atrás, te aguarda un día nuevo y glorioso, y tú estás en armonía con toda la vida.
Eileen Caddy

En el metro

Estaba sentado solo en el IRT [el metro de Nueva York] de camino para recoger a mis hijos después de su clase de música. El tren acababa de dejar la estación de la calle 33 y estaba acelerando hasta su velocidad de crucero ...
Entonces, de repente, la mortecina luz del vagón empezó a brillar con excepcional lucidez hasta que todo a mi alrededor resplandeció con un aura indescriptible y contemplé en la abigarrada fila de viajeros de enfrente la milagrosa conexión de todos los seres vivientes. No la sentí; la vi. Lo que empezó como un deslavazado pensamiento se convirtió en una visión, enorme y unificadora, en la cual toda la gente del vagón, incluyéndome a mí mismo, se precipitaba al unísono hacia el centro de la ciudad, de la misma manera que toda la gente del planeta giraba al unísono en torno al sol -nuestro compañero vivo- formando una familia unida, conectada indisolublemente por el singular y misterioso accidente de la vida. Pese a las infinitas diferencias superficiales, éramos iguales, éramos uno, simplemente por estar vivos en aquel instante de entre todos los posibles instantes que, infinitamente, se prolongaban hacia delante y hacia atrás.
La visión me inundó con un amor desbordante hacia toda la raza humana y la sensación de que por muy incompletas y maltrechas que estuvieran nuestras vidas, éramos muchísimo más afortunados por estar vivos.
Entonces el tren llegó a la estación y me bajé.
Alix Kates Shulman
Aspira a lo alto; cuanto más alto, mejor. Aun cuando no alcances ese propósito todas las veces, al menos te encontrarás estirándote hasta el máximo de tu capacidad. Espera siempre lo mejor en la vida; mira cómo lo recibes, y da eternas gracias por ello. Recuerda que Yo conozco todo lo que necesitas, incluso antes de que lo pidas, y todas tus necesidades están siendo satisfechas de un modo maravilloso. ¡Cuán bendita eres al conocer estas maravillosas verdades y al ser capaz de absorberlas hasta lo más profundo de tu ser! Al darte cuenta de los enormes cambios y del constante crecimiento y expansión a todos los niveles. Al conocer que, aun con todas las convulsiones que aguardan al mundo, ningún daño recaerá sobre aquellas almas que hayan aprendido a poner su fe y confianza enteras en Mí. Al saber sin sombra de duda que conmigo todas las cosas son posibles.
Eileen Caddy
Renuncia a tus envidias, olvida tu deseo de triunfar por encima de los demas. Con amabilidad, con valentia, con la confianza de que al hacerlo te aseguras el exito, acoge a los demas con una sonrisa. Se claro y directo. Y procura ser imparcial. Todo esto no te lo digo en calidad de Dalai Lama, ni por ser una persona dotada de poderes espirituales. No los tengo. Te hablo solamente como un ser humano; como alguien que, igual que tu, desea ser feliz y no sufrir.

Un único lugar

Luego, él recordó determinados momentos en los cuales el poder de este momento se hallaba ya contenido, como en una semilla. Se acordó del instante en que, en aquel otro jardín del su (Capri), la llamada de un pájaro no se detuvo - digámoslo así- en el límite de su cuerpo sino que fue percibida de manera simultánea en el exterior y en el centro de su ser, uniendo ambos en un espacio ininterrumpido en el cual, misteriosamente protegido, sólo restaba un único lugar de la más pura y profunda consciencia. En aquella ocasión, él había cerrado los ojos ... y el Infinito le había penetrado desde todos lados y de un modo tan íntimo que creyó poder sentir las estrellas, que entretanto habían aparecido, reposando dulcemente en su pecho.
Rainer Maria Rilke

Cómo recuperar la paz interior

Si meditas andando durante el día, cada paso que des te llevará al momento presente, te permitirá percibir aquello que es bello y verdadero. De esta forma, después de practicar durante varias semanas, podrás sentir alegría, deshacer muchos nudos de tu interior y transformar las energías negaticas en felicidad y paz. El Buda dijo: "El objeto de la práctica debe ser en primer lugar uno mismo. Vuestro amor, vuestra capacidad de amar a otra persona depende de vuestra capacidad de amaros a vosotros mismos". Si no eres capaz de ocuparte de ti, de aceptarte tal como eres, ¿cómo puedes aceptar a otra persona y amarla? Para poder transformarte has de ser capaz de volver a ti mismo.
Cada uno de nosotros es un rey que gobierna un inmenso territorio por el cual discurren cinco ríos. El primer río es nuestro cuerpo, que no conocemos lo suficiente. El segundo es el río de las sensaciones. Cada sensación es una gota de agua de este río. Algunas sensaciones son agradables, otras son desagradables, y otras, neutras. Meditar consiste en sentarse a la orilla del río de las sensaciones y reconocer cada una cuando surge. El tercero es el río de las percepciones, que también hay que observar. Debes observar profundamente su naturaleza para comprenderlas. El cuarto río es el de las formaciones mentales, que son en total cincuenta y una.* Y, por último, el quinto río es el de la conciencia.
El territorio que gobernamos es sumamente inmenso, pero no somos unos reyes o reinas responsables. Siempre intentamos evadirnos y no hacemos que nuestro territorio esté bien vigilado. Nos da la sensación de que en él hay muchísimos conflictos, demasiado sufrimiento y dolor, por eso dudamos de si debemos volver a nuestro territorio. Nuestra práctica diaria consiste en huir. Si tenemos un momento libre, lo aprovechamos para mirar la televisión o leer el artículo de una revista para no tener que volver a nuestro territorio. Nos da miedo el sufrimiento que hay en nuestro interior, la guerra y los conflictos que hay en nosotros.
La práctica de ser plenamente conscientes, la práctica de la meditación, consiste en cambio en volver a nosotros mismos para recuperar la paz y la armonía. La energía con la que podemos hacerlo es la de la plena conciencia. La plena conciencia es una clase de energía que comporta concentración, comprensión y amor. Si volvemos a nosotros mismos para recuperar la paz y la armonía, nos resultará mucho más fácil ayudar a los demás.
Ocuparte de ti mismo, recuperar la paz interior, es la condición básica para ayudar a otra persona. Para que deje de ser una bomba de relojería, una fuente de dolor para sí misma y los demás, has de ayudarla a desactivarla. Y para poder ayudarla has de gozar de un poco de serenidad, alegría y compasión. Eso es lo que la plena conciencia nos ofrece en la vida cotidiana, ya que esta energía no surge sólo en la sala de meditación, sino también en la cocina, en el jardín, al hablar por teléfono, al conducir y al lavar los platos.
Si puedes hacerlo de ese modo, tres semanas serán suficientes para transformar el sufrimiento que hay en ti, para recuperar la alegría de vivir, para cultivar la energía de la compasión con la que puedes ayudar a la persona que amas. La práctica de estar presente a lo que es bello y curativo se puede hacer cada día y es posible realizarla en la vida cotidiana.
Thich Nhat Hanh
* En este pasaje Thich Nhat Hanh presenta los cinco skandhas o agregados. Según la filosofía budista, son los elementos que constituyen la "personalidad" o yoidad: la forma, las sensaciones, las percepciones, las formaciones mentales y la conciencia. Las formaciones mentales incluyen las actividades mentales, como el discernimiento, la felicidad, la ecuanimidad, la resolución, la compulsión, la concentración y otras.

El testigo sin esfuerzo

Empecemos siendo simplemente conscientes del mundo que nos rodea. Contempla el cielo y relaja tu mente. Deja que el cielo y tu mente se fundan. Date cuenta de las nubes que flotan en el cielo. Date cuenta de que eso no requiere ningún esfuerzo por tu parte. Tu vivencia del presente -en la que esas nubes están flotando- es muy simple, muy sencilla, sin esfuerzo, espontánea. Sencillamente te das cuenta de que hay una atención no forzada registrando las nubes. Lo mismo es aplicable a esos árboles, a esos pájaros y a esas rocas. Los registras de manera fácil y sin esfuerzo alguno.
Fíjate en los pensamientos que surgen en tu mente. Puede que registres diversas imágenes, símbolos, conceptos, deseos, miedos y esperanzas, emergiendo espontáneamente en tu consciencia. Surgen, se quedan ahí un poco y se van. Esos pensamientos y sentimientos surgen bajo tu atención al momento, y esa atención es muy simple, sin esfuerzo, espontánea. los registras de manera fácil y sin esfuerzo alguno.
Date cuenta: puedes ver las nubes alejándose porque no eres las nubes. Eres el que presencia esas nubes. Puedes percibir las sensaciones corporales porque no eres esas sensaciones. Eres el testigo de esas sensaciones. Puedes ver los pensamientos flotando porque no eres esos pensamientos. Eres el testigo de esos pensamientos. De manera espontánea y natural, todos esos objetos surgen, por sí mismos, sin esfuerzo en tu momento presente.
Ken Wilber

LLAMADO URGENTE DE ST. GERMAIN A TODOS LOS TRABAJADORES DE LA LUZ DEL MUNDO

Queridas Almas Les pido que envien la Llama Violeta a Haiti -- AHORA! Envien la Llama Violeta cada dia, tantas veces como puedan. Los pedidos deben ser hechos desde el plano terrestre. Pidan que la Llama Violeta transmute todo dolor, sufrimiento, miedo y toda otra negatividad en ESPERANZA, AMOR, MILAGROS y BENDICIONES para todos en Haiti. Por favor recuerden a los animales tambien. Pidan que la Llama Violeta que purifique a todos los que trascendieron para que puedan recibir su Ascension. Sean de servicio a la Tierra y TODA forma de vida, porque somos todos UNO. Los maestros ascendidos no pueden intervenir a menos que pidan la ayuda. Pidanosla y Responderemos. Bendiciones a Todos YO SOY Saint Germain

Invocacion para la Intervencion Divine

para nuestros Hermanos y Hermanas en

HAITI

Amada Presencia YO SOY de toda la humanidad. Infinitamente Poderosa Presencia Yo Soy del Gran Sol Central, Todos los Grandes Seres Cosmicos y Legiones de Luz, Todos los Maestros Ascendidos y Todos los Anfitriones Angelicos, Lady Althea y sus Legiones of Angeles, los Equipos Medicos de la Energia Universal, los Sanadores Acturianos y todos los Sanadores Galacticos.AHORA pido a la Llama Violeta para que transmute todo dolor , sufrimiento, miedo y toda otra negatividad en ESPERANZA, AMOR, MILAGROS y BENDICIONES para todas las personas y animales de HAITI.

Manifiesta ahora! Manifiesta ahora! Manifiesta ahora!

Pedimos a la Llama Violeta que purifique a TODOS los que trascendieron para que ellos puedan recibir su Ascension.

Gran Anfitrion Ascendido, te agradecemos y bendecimos por tu asistencia divina e inmediata y en nombre de la gente de HAITI en su gran necesidad.

Damos las Gracias! Damos las Gracias! Damos las Gracias!

El significado de la vida

Pregunta: Katie, yo creo que la vida carece de sentido. Ésa es mi experiencia. No le puedo encontrar ningún sentido.
Katie: Así que la vida no tiene sentido. ¿Es eso cierto?
Pregunta: No le puedo encontrar sentido. Así es como yo la veo.
Katie: Para mí, la vida está plena de sentido.
Pregunta: Sí, ... pero no para mí.
Katie: Para mí, el significado de la vida reside sencillamente en estar sentada aquí contigo. Nunca se convierte en algo más complicado que eso. Está tan próximo a ti que no lo reconoces. ¿Qué significado tiene la vida? Para mí, es estar aquí sentada. Eso es. Estar sentada. Hasta que me levante. Es algo tremendadamente simple. ¿Cuál es el propósito de la vida? Estar aquí sentada contigo.
Byron Katie

“La gente me pregunta con frecuencia por qué no tenía miedo. La mejor manera que tengo para explicarlo es decir que yo no proyecto el miedo. Si tú te mantienes concentrada en lo que quieres obtener, entonces, en efecto, irás exactamente al lugar donde mucha gente no se atrevería a ir.” “No es que sea valiente o que no vea las consecuencias, sino que al no proyectarlo, yo no adopto el miedo que con tanta frecuencia nos frena al perseguir nuestras metas.”

Wangari Maathai , (Premio Nóbel de la Paz, 2004)