Todo es mente

Una persona se duerme en esta habitación y sueña que ha emprendido un viaje alrededor del mundo a través de todos los continentes. Al cabo de muchos años de agotador viaje vuelve a su país, se dirige hacia su ashram y entra en la habitación.
Justo en este instante se despierta y descubre que no se ha movido en absoluto, sino que ha estado durmiendo. No ha vuelto a esta habitación tras grandes esfuerzos, sino que estuvo aquí todo el tiempo.
Y preguntas:
¿Por qué, siendo libres, nos imaginamos limitados?
Yo te contesto:
¿Por qué, estando en la habitación, te imaginas viajando alrededor del mundo, cruzando desiertos y mares?
Todo es mente.
Ramana Maharshi

Quédate absolutamente quieto

Pregunta: ¿Qué he de hacer para despertar a mi verdadero Ser?
Respuesta: Para despertar no has de hacer nada. ¡Nada! ¿A que es lo último que esperabas? Éste es el último lugar en el que hubieras mirado. Todo el mundo trata de hacer algo para despertar. Todo el mundo lee, emprende retiros, prácticas, para despertar. Si fuera tan complicado como para hacer algo, ello implicaría que te hallas separado de eso que está despierto. Y no estás separado de lo que está despierto. Tú eres Eso. No hagas nada. Ni siquiera "hagas". Quédate absolutamente quieto.
Gangaji
Dos monjes van de viaje. En tres días no han visto más que a una vieja en el umbral de su cabaña. Fue ayer; les ofreció un poco de cebada tostada, ligada con té y mantequilla rancia. Aquel magro tsampa del día antes ya les ha bajado a los talones. Tienen hambre y frío. De pronto, empieza a llover. El monje más joven se proteje como puede con un faldón de su mano. El mayor camina delante en silencio. Cae la noche sin que se vea en el horizonte ningún lugar en el que refugiarse, ningún templo, ni ermita, ni la más humilde cabaña. El sendero que siguen va a perderse a lo lejos, en la montaña. El joven novicio ya no puede más. No sabe dónde termina aquel interminable viaje. "El templo zen no debe estar lejos, dice para sí; me parece que nos acercamos a Kamakura, pero ¿será ese nuestro destino?
Rompiendo la estricta consigna de silencio, se atreve a preguntar a su superior, que avanza con paso firme:
"Maestro, ¿a donde vamos?
Ya estamos, responde el maestro.
¿Quereis decir que el final de etapa ya está cerca?
insiste el joven monje..
Aquí, ahora. Ya estamos".
El novicio, espantado, mira el sendero pedregoso que se adentra en la bruma. A lo lejos, las temibles cimas se pierden ya en la noche. Tiene miedo, y frío, y hambre. Y de repente, en un claro, comprende. Se acuerda de las palabras que a menudo ha oído repetir en el monasterio: "El Zen es un camino que va ...". En cada paso por ese camino, está incluida la eternidad. En el presente anida la vida, el oasis, lo infinito. Saboreo el presente; el pasado ya se fue, y el futuro es un sueño; sólo el presente es. "Cuando despiertas a la verdad, dice un poema antiguo, tu mente se vuelve brillante y luminosa, como un rayo de luna".
Repitiéndose estas cosas, el novicio avanzaba en paz.
Henri Brunel

Haga pausas ...

A menudo me preguntan: "¿Cuánto rato hay que meditar? ¿Y cuándo? ¿Debo practicar veinte minutos por la mañana y por la noche o es mejor que haga varias prácticas cortas a lo largo del día?" Sí, es bueno meditar durante veinte minutos, aunque eso no significa que veinte minutos sea el límite. No he visto en ningún lugar de las escrituras que se hable de veinte minutos. Creo que es una idea que ha surgido en Occidente, y yo la llamo "Meditación según el horario occidental". La cuestión no es cuánto tiempo dura la meditación; la cuestión es si la práctica le lleva efectivamente a cierto estado de presencia mental, en el que se encuentra usted un poco abierto y capaz de conectar con la esencia de su corazón. ¡Cinco minutos de práctica atenta son mucho más valiosos que veinte minutos de dormitar!
Dudjom Rimpoché solía decir que los principiantes deben practicar en sesiones cortas. Practique cuatro o cinco minutos y a continuación haga una breve pausa de apenas un minuto. Durante la pausa, abandone el método, pero no abandone en absoluto su estado de presencia mental. A veces, cuando se ha estado esforzando en la práctica, en el preciso instante en que se toma un descanso del método (si no se deja de estar alerta y presente) es cuando realmente se produce la meditación. Por eso la pausa es una parte de la meditación no menos importante que el estar sentado. A los alumnos que encuentran problemas en la práctica suelo decirles a veces que practiquen durante la pausa y hagan una pausa durante la meditación ...
Sogyal Rimpoché
El Libro Tibetano de la Vida y de La Muerte
Por qué no empezar ahora a recibir tu inspiración y guía espiritual de primera mano y no a través de alguna otra persona? ¿No te das cuenta de que posees en el interior toda la sabiduría, todo el conocimiento, toda la comprensión? No es necesario que busques en el exterior, pero eso supone que tienes que emplear tiempo en estar quieta para entrar en lo más profundo de ti hasta encontrarlos. Nada hay más maravilloso o de más valor que entrar en contacto directo conmigo, la fuente de toda creación. Eso significa que has de tomarte tiempo y, si fuera necesario, esforzarte por encontrarlo. Tienes que llegar al estadio en el que seas plenamente consciente de Mí y de Mi divina presencia en todo momento, en el que estés dispuesta a incorporarme a toda tu vida, y camines y hables conmigo en todo momento, compartiéndolo todo conmigo, tanto los éxitos como los fracasos. Cuando fluya el amor y seas una conmigo, querrás por encima de todo compartirlo todo conmigo.
Eileen Caddy

En el centro

La función se termina cuando nos damos cuenta de que es una función. Cuando vemos claramente que la historia es un cuento, que el que cuenta la historia es ficticio, que el "yo" es un cuento, entonces cae el telón. El aplauso es ensordecedor sólo en su absoluto silencio.
Hemos descubierto que en el centro de nuestra existencia no hay un centro, sino que, como la proverbial cebolla, a medida que vamos pelándola capa a capa vamos descubriendo que nos acercamos a un vacío. No hay nada en el centro.
Puede que utilicemos la palabra "nada", pero no es eso lo que se encuentra en nuestro centro. Podríamos decir también que nuestro centro lo contiene todo. Podríamos decir que es amor, o consciencia, o un inmenso campo consciente en el cual surgen todas las cosas, incluyendo la idea misma de un "yo" separado.
Lo que es en el centro no puede expresarse con el lenguaje. No es un sujeto ni un objeto, no es un pensamiento o una palabra. No es dividido, de modo que no puede ser objetivado. No es poseído, de modo que no puede ser mío.
Aquí, finalmente, descubrimos la vida misma, Ser sin hacer, un texto silenciado, la mayor historia jamás contada.
Steven Harrison

Experiencias en la meditación

A medida que se practica, es posible tener toda clase de experiencias, tanto buenas como malas. Así como una habitación con muchas puertas y ventanas deja entrar el aire desde muchas direcciones, cuando la mente se abre es natural que dé cabida a toda clase de experiencias. Se pueden experimentar estados de dicha, de claridad o de ausencia de pensamientos. En cierto modo, estas experiencias son muy buenas, y son señal de progreso en la meditación. Cuando se experimenta dicha, es señal de que el deseo se ha disuelto temporalmente. Cuando se experimenta una auténtica claridad, es señal de que la agresividad ha cesado temporalmente. Cuando se experimenta un estado de ausencia de pensamientos, es señal de que la ignorancia ha muerto temporalmente. De suyo son buenas experiencias, pero si uno se apega a ellas pueden convertirse en obstáculos. Las experiencias en sí no son la realización, pero si permanecemos libres de apego a ellas se convierten en lo que en realidad son, es decir, materiales para la realización.
Las experiencias negativas suelen ser las que más despistan, porque normalmente las interpretamos como una mala señal. Sin embargo, lo cierto es que las experiencias negativas que se presentan en nuestra práctica son una bendición disfrazada. Intente no reaccionar a ellas con aversión, como quizá sería lo normal, y procure reconocerlas como lo que realmente son, nada más que experiencias, ilusorias y de la misma naturaleza que un sueño. El conocimiento de la verdadera naturaleza de la experiencia libera del daño o peligro de la experiencia en sí, debido a lo cual hasta una experiencia negativa puede convertirse en fuente de gran bendición y logro. Existen innumerables relatos acerca de cómo los maestros trabajaron de este modo con sus experiencias negativas y las transformaron en catalizadores de la realización.
Dice la tradición que para un auténtico practicante no son las experiencias negativas, sino las positivas, las que representan un obstáculo. Cuando las cosas van bien, hay que tener especial cuidado y estar muy atento para no volverse complaciente o excesivamente confiado. Recuerde lo que dijo Dudjom Rimpoché cuando yo me hallaba en mitad de una experiencia muy poderosa: "No te excites demasiado. En último término, no es ni bueno ni malo". Él sabía que estaba empezando a apegarme a la experiencia: ese apego, como cualquier otro, debe ser superado. Lo que hemos de aprender, tanto en la meditación como en la vida, es a estar libres de apego a las experiencias buenas y libres de aversión hacia las negativas.
Dudjom Rimpoché nos advierte contra otro peligro: "Por otra parte, es posible que en la práctica de la meditación experimente un estado turbio, semiconsciente, vagoso, como si tuviera la cabeza cubierta por una capucha; una pesadez soñolienta. En realidad, no es nada más que una especie de estancamiento borroso y sin mente. ¿Cómo se sale de ese estado? Póngase alerta, enderece la espalda, expulse el aire estancado, de sus pulmones y dirija su consciencia al espacio transparente a fin de refrescar la mente. Si permanece en ese estado estancado, no evolucionará; así pues, siempre que surja este obstáculo, elimínelo una y otra vez. Es importante que esté lo más atento posible y tan vigilante como pueda".
Sogyal Rimpoché
El Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte

Entrevista a Ramiro Calle

“Estamos en la vida para ayudarnos. No hay otra cosa que el amor”
Extractos:
¿Qué entiendes por espiritualidad?
Entiendo la espiritualidad como una actitud y un proceder. También como una aspiración y un modo de vivir. Una aspiración de perfeccionarse, lograr que la consciencia evolucione, mejorar no solo la calidad de vida exterior sino la interior. Un modo de vivir que se base en la nobleza, la compasión, la cooperación y la mutua ayuda. Una actitud inspirada en la atención consciente, el sosiego, la ecuanimidad, la lucidez. Un proceder que permita conciliar los propios intereses con los de los demás, que esté libre de ofuscación, avidez y odio, y encuentre su luz en la claridad mental, la generosidad y el amor. Para mí la espiritualidad nada tiene que ver con las creencias, los dogmas o las religiones. Una persona puede ser muy espiritual sin pertenecer a ningún culto o sin tener ninguna creencia, y otra que se dice muy religiosa y sigue los dogmas, no tiene nada de espiritualidad. La espiritualidad es, pues, una motivación consistente en humanizarnos y respetar a todas las criaturas sintientes.
¿Cuál es tu sentimiento y pensamiento sobre Jesús?
Para mí Jesús forma parte del linaje de los grandes liberados-vivientes, aquellos que han sido, en palabras suyas, la sal de la tierra; los que han superado todas las mancillas de la mente y han permitido así que aflore la compasión infinita. Por esa compasión infinita invirtieron sus vidas en llevar hasta los demás las enseñanzas, métodos y claves para la elevación de la consciencia y la conexión con el nivel de Arriba. Jesús era de Arriba.
¿Cómo discernir la llamada de Jesús: deja todo y sígueme?
Deja tu ego, deja tu avaricia y tu afán de posesividad, deja tus dogmas y tus derroteros marcados por la avidez, deja el que crees que eres para realmente ser el que eres, deja los excesivos apegos mundanos, los dogmas y fanatismos que esclavizan y dañan a los otros, el legalismo y el poder, las palabras vacuas que no son seguidas de actos, la vanidad y la prepotencia.
¿Dónde está la sabiduría? ¿Y dónde la gracia?
Dentro de uno. La gracia si estuviera fuera, vendría y se iría, pero está dentro de uno. Hay que ganarla, hay que activarla, hay que merecerla. No viene gratuitamente. Es lucidez y compasión. Igual que un ave necesita de ambas alas para remontar el vuelo, así las alas para remontar el vuelo hacia el Ser son la lucidez y la compasión.
Joaquin Tamames
Sé guiada en todo lo que hagas y digas. Aprende a ser muy paciente y a esperar que sea el tiempo justo para cada cosa. Quiero que sepas que todo saldrá a la perfección si esperas en Mí y no te precipitas a obrar careciendo de guía. Hay mucho que está a la espera de desplegarse en su momento justo. Todo se está acelerando, pero aun así lo que ocurra será un proceso de apertura, pues hay una armonía y un ritmo perfectos en Mi plan. Nada está fuera de sitio, así que trabaja según el plan, y no en su contra. Si intentas ir en contra, simplemente te agotarás sin llegar a ninguna parte, y será como nadar contra corriente; o bien permanecerás sin avanzar aun nadando con todas tus fuerzas, o bien la fuerza de la corriente te hará retroceder. Evita ponerte en contra de algo que es inevitable, y en lugar de eso camina con ello con la paz y la confianza absoluta de que estás haciendo lo correcto en el momento apropiado.
Eileen Caddy

Tus Budas

Los que me iluminan son, todos, mis Budas. En vez de intentar descubrir Budas en elevados y preciosos palacios, ¿no deberías ser capaz de descubrir a tus Budas en tu ciudad, en tu mercado, en tus calles? Todo el mundo posee cualidades valiosas e iluminadoras. Si aprendes y practicas esas cualidades, será como encontrarte con Buda y practicar sus enseñanzas.
Jae Woong Kim
He aquí la hermosa descripción que da el maestro vietnamita Thich Nhat Hanh de la Iluminación de Buda:
Gautama se sintió como si una cárcel que le había retenido durante miles de vidas se hubiese abierto de golpe. La ignorancia había sido el carcelero. A causa de la ignorancia, su mente había estado obscurecida, como la luna y las estrellas ocultas por las nubes de tormenta. Nublada por interminables oleadas de pensamientos ilusorios, la mente había dividido falsamente la realidad en sujeto y objeto, yo y otros, existencia y no existencia, nacimiento y muerte, y de esas distinciones surgían opiniones erróneas: las prisiones de los sentimientos, ansias, aferramiento y el devenir. El sufrimiento del nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte sólo contribuía a engrosar los muros de la cárcel. Lo único que se podía hacer era apoderarse del carcelero y contemplar su verdadero rostro. El carcelero era la ignorancia ... Una vez eliminado el carcelero, la cárcel desaparecería y ya nunca volvería a construirse de nuevo.

Tomarse la vida en serio

Que nos tomemos la vida en serio no quiere decir que debamos pasarla toda meditando como si viviéramos en las montañas del Himalaya o en el Tibet de los antiguos tiempos. En el mundo moderno hemos de trabajar y ganarnos la vida, pero no debemos enredarnos en una existencia "de nueve a cinco" sin prestar ninguna consideración al sentido profundo de la vida. Nuestra tarea consiste en encontrar un equilibrio, encontrar el camino del medio, aprender a no volcarnos en preocupaciones y actividades accidentales, sino a simplificar nuestra vida cada vez más. La clave para encontrar un equilibrio feliz en la vida moderna es la sencillez.
En el budismo la disciplina consiste en hacer lo que es justo o apropiado; es decir, en una época excesivamente complicada, simplificar nuestra vida.
De allí surge la paz mental. Tendrá usted más tiempo para dedicarse a las cosas del espíritu y al conocimiento que sólo la verdad espiritual puede proporcionar, y que le ayudará a afrontar la muerte.
Lamentablemente, eso es algo que pocos hacemos. Quizá deberíamos formularnos ahora la pregunta: "¿Qué he logrado realmente en mi vida?". Con esto me refiero a cuánto hemos comprendido realmente acerca de la vida y la muerte. He hallado inspiración en los informes que se han publicado sobre los estudios de la experiencia de casi muerte, como los libros de mi amigo Kenneth Ring y otros autores. Un número sorprendente de los que sobreviven a un accidente casi mortal o a una experiencia de casi muerte describe "una revisión panorámica de la vida". Con asombrosa claridad y precisión, reviven los acontecimientos de su vida. A veces reviven incluso los efectos que sus actos han producido sobre otros, y experimentan las emociones causadas por sus actos. Un hombre le dijo a Kenneth Ring:
Me di cuenta de que todos somos enviados a la Tierra para descubrir y aprender ciertas cosas. Por ejemplo, a compartir más amor, a tratarnos con más amor los unos a los otros. A descubrir que lo más importante son las relaciones humanas y el amor, y no las cosas materiales. Y a darnos cuenta de que hasta la última cosa que uno hace en su vida queda registrada, y que, aunque uno no piense en ella y la deje de lado, siempre acaba surgiendo más tarde.
A veces esta revisión de la vida se produce en compañía de una presencia gloriosa, un "ser de luz". Lo que se advierte en los diversos testimonios es que este encuentro con el "ser" revela que los únicos objetivos serios en la vida son "aprender a amar a los demás y adquirir conocimiento".
Sogyal Rimpoché
El Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte
La vida está llena a rebosar de lo nuevo, pero es necesario vaciar lo viejo para dejar sitio y que penetre lo nuevo. El proceso de vaciamiento puede ser muy doloroso, pues cuando hayas quedado vacía de lo viejo, quizá experimentes la sensación de no tener nada a lo que agarrarte y de hallarte sola y desprovista de todo. Tal vez creas que la vida es completamente inerte y vacía, sin sentido alguno; quizá te sientas movida a lanzar tus manos en gesto de desesperación. Date cuenta de que si estás pasando por esa racha, o una parecida, se trata de ese proceso de ser vaciada de lo viejo para poder ser rellenada con lo nuevo. Nunca abandones la esperanza; aférrate a ella hasta que estés completamente vacía de todo. A continuación podrás volver a empezar en la novedad del Espíritu y la verdad. Puedes convertirte en una niña pequeña y disfrutar al máximo la maravilla de esta nueva vida a medida que te vayas llenando de una forma gradual.
Eileen Caddy

El silencio habla

Cuando pierdes contacto con la quietud interior, pierdes contacto contigo mismo. Cuando pierdes contacto contigo mismo, te pierdes en el mundo. Tu sentido más interno de ti mismo, tu sentido de quién eres, es inseparable de la quietud. Ése es el Yo Soy que es más profundo que el nombre y la forma. La quietud es tu naturaleza esencial. ¿Qué es la quietud? El espacio interno o conciencia en el que las palabras de esta página son percibidas y se convierten en pensamientos. Sin esa conciencia, no habría percepción, ni pensamientos, ni mundo. Tú eres esa conciencia, disfrazada de persona. El equivalente del ruido externo es el ruido interno del pensamiento. El equivalente del silencio externo es la quietud interna. Cuando quiera que haya silencio a tu alrededor, escúchalo. Esto significa que, simplemente, has de darte cuenta de él. Préstale atención. Escuchar el silencio despierta la dimensión de quietud dentro de ti, porque sólo la quietud te permite ser consciente del silencio. Observa que en el momento de darte cuenta del silencio que te rodea, no estás pensando. Eres consciente, pero no piensas. Cuando te das cuenta del silencio, se produce inmediatamente ese estado de serena alerta interna. Estás presente. Has salido de miles de años de condicionamiento colectivo humano. Mira un árbol, una flor, una planta. Deja que tu conciencia descanse en ellos. ¡Qué quietud manifiestan, qué profundamente enraizados están en el Ser! Permite que la naturaleza te enseñe la quietud. Cuando miras un árbol y percibes su quietud, tú mismo te aquietas. Conectas con él a un nivel muy profundo. Te sientes unido a cualquier cosa que percibes en y a través de la quietud. Sentir tu unidad de ti mismo con todas las cosas es verdadero amor.
Eckhart Tolle

Relación directa

Si eres realmente serio respecto a todo esto, únicamente puedes empezar con lo-que-es. En este caso, lo-que-es es nuestro ser, sencillamente lo que somos en cualquier momento. Somos el contenido de nuestra consciencia, el cual has de comprender ahora.
Eso exige recogimiento o atención en el ser, exclusivamente en el momento presente. Debemos mantener una relación directa con todo aquello en que la vida ha hecho que nos fijemos.
... Cada instante es extremadamente importante cuando te das cuenta de cómo únicamente en el siempre presente ahora se abre la puerta hacia la libertad.
Albert Blackburn

La voz de Dios

El maestro dijo: "Todo es Dios". Y el adepto, en cuanto lo oyó, entendió: "Dios es la única realidad". La Divinidad se halla en todas las cosas; intangible, sin sufrimiento. Todo el mundo, sujeto u objeto, no es más que el velo de su maya.
... Percibió una especie de enorme y luminosa nube ... libre de la fuerza de la gravedad. Totalmente absorto en sí mismo, se mantuvo en medio de la calzada cuando, de repente, apareció un elefante dirigiéndose hacia él. El conductor, sentado en la nuca del animal, empezó a gritarle: "¡Apártate! ¡Deja paso!" El adepto oyó y vio el elefante con toda claridad, a pesar de su éxtasis, pero no se apartó de su camino. Se dijo a sí mismo: "¿Por qué me he de apartar? Soy Dios y el elefante es Dios. ¿Acaso Dios ha de tener miedo de sí mismo?" Y sin miedo alguno avanzó hacia el animal ... en el último momento, el elefante lo agarró con su trompa, apartándole y depositándole, no muy amablemente, sobre el polvo al borde de la calzada.
El adepto, completamente aplastado y cubierto de polvo, se dirigió hacia donde estaba su maestro y le relató el suceso. El gurú le dijo: Tienes razón: eres Dios y el elefante es Dios, pero ¿por qué no hiciste caso de la voz de Dios que te hablaba desde lo alto, bajo la forma del conductor del elefante?
Parábola India
Wisdom of India, de Heinrich Zimmer

Ves a través

Un instante es eternidad;
la eternidad es en el ahora.
Cuando ves a través de este único instante
ves a través del que ve.
Wu-Men

Por un latido

[Frederic, de 6 años, estaba con su madre, de picnic. Se quedó dormido y oyó una orquesta]
... Vi la oportunidad de escaparme cruzando un arroyuelo y me encontré en una pradera bañada por el sol. Me tumbé en el suelo entre ondulantes y fragantes hierbas, lo bastante altas como para hacerme invisible, mientras escuchaba en la distancia los arpegios del piano y el lamento del violonchelo.
Entonces, de súbito, empecé a oír un zumbido junto a mi oreja. Me sentí aterrorizado. Una enorme y aterciopelada abeja daba vueltas en torno a mi cabeza, tocándola casi. Pero entonces me ignoró y fue a posarse en una flor morada tan próxima a mí que me resultaba inmensa y difusa. Y la empezó a chupar.
En el preciso instante sucedió: de repente todo mi miedo se evaporó, pero al hacerlo, la abeja, el sol, la hierba y yo desaparecimos. La luz del sol, el cielo, la vegetación, la abeja y yo nos fusionamos, nos fundimos y, sin embargo, seguimos siendo el sol, el cielo, la hierba, la abeja y yo.
Puede que durara un latido, una hora, o un año. Era eterno.
Entonces, de la misma manera súbita, la hierba volvió a ser hierba y yo fui yo de nuevo, pero rebosando un indescriptible gozo.
Frederick Franck
La devoción es la esencia del camino; si en todo momento pensamos en el guru y en todo momento sentimos devoción ferviente, cualquier cosa que ocurra se percibe como su bendición. Si practicamos con esta devoción constantemente presente; eso en sí ya es oración.
Cuando todos los pensamientos están imbuidos de devoción al guru, existe una confianza natural de que esto se encargará de cualquier cosa que pueda suceder. Todas las formas son el guru, todos los sonidos son oración y todos los pensamientos, los bastos y los sutiles, surgen como devoción. Todo se libera espontáneamente en la naturaleza absoluta, como nudos en el cielo.
Dilgo Khyentse Rimpoché
Quieres hacer algo para ayudar a la situación mundial? Entonces, mira en tu interior, pues no tienes que olvidar que todo comienza en el individuo. A medida que cambies tu conciencia hacia el amor, la paz, la armonía y la unidad, la conciencia del mundo entero cambiará. Pero no siempre resulta muy agradable al principio. Encontrarás puntos oscuros que necesitan ser aclarados en tu interior. Encontrarás que tus motivos no siempre son los más elevados, y que tus gustos y disgustos son mucho más pronunciados de lo que hubieras imaginado. Te darás cuenta de que eres muy dada a discriminar cuando no debiera haber discriminación alguna, pues todos sois uno bajo Mi mirada. Te darás cuenta de que el amor que os profesáis entre vosotros no es como debiera. Comienza poniendo todas las cartas sobre la mesa, ten la determinación de hacer algo al respecto, y comienza a hacerlo ahora. No existe mejor momento. Yo Estoy aquí para ayudarte. Llámame, y déjame guiar cada uno de tus pasos.
Eileen Caddy