Utiliza la fuerza de tus brazos. Deja de confiar en los brazos ajenos. Si hay un río que fluye al lado de tu casa, ¿por qué te atemoriza el morirte de sed?Kabir
La mayor necedad de la mente es enfrentar lo que nos agrada con lo que no nos agrada, por lo que el gran problema comienza cuando empezamos a hacer diferencias entre lo agradable y lo desagradable.
Sentado en silencio, percibe lo que está sentado ahí.
No tengas demasiada prisa en resolver todos tus problemas o dudas. Como dicen los maestros: "Apresúrate lentamente". Yo siempre les digo a mis alumnos que no se hagan expectativas poco realistas, porque el crecimiento espiritual lleva su tiempo. Se necesitan años para aprender japonés correctamente o para llegar a ser médico. ¿De veras podemos esperar que alcanzaremos todas las respuestas y mucho menos la Iluminación, en unas cuantas semanas?
La práctica espiritual es revolucionaria. Nos permite salir de nuestra identidad, cultura y religión personales, para experimentar de un modo más directo el gran misterio, la gran música de la vida.
[Hokusai (1760-1849) fue un famoso pintor japonés]
La naturaleza de todas las cosas es ilusoria y efímera, quienes tienen una percepción dualista consideran felicidad el sufrimiento, como los que lamen la miel del filo de una navaja.
Había un gran santo, Eknath Maharaj, que escribía en un verso: "Te diré el secreto de la realización de Dios: en el momento en que eliminas tu ego, tu sentido de existencia separada, te das cuenta de que siempre has sido Dios, de que eres Dios aquí y ahora. Es sólo el ego lo que te mantiene separado de esta experiencia. Este ego crea tal nudo dentro de ti que es casi imposible desatarlo. Si las cosas son así, ¿cómo podría el propio orgullo dirigirnos a Dios?
A todos los lugares donde voy hablo de la verdad interior. No viajo predicando ninguna religión, política o dogma en particular. Hablo de la realidad interior, la realidad esencial de cada uno que he conocido por mí mismo. Siempre digo que antes de intentar conocer cualquier cosa de las que te rodean es de máxima importancia saber qué sucede dentro de ti.
Algunas personas trabajan y hacen fortuna.
Siéntate en silencio durante unos minutos. En tu mente, es obvio, surgirán pensamientos. Es correcto: la mente fue diseñada para construir y contener pensamientos.
No veo las cosas con mis ojos externos, ni las escucho con mis oídos externos. Más bien las veo en mi alma con los ojos del cuerpo bien abiertos, por lo que nunca soy superada por mi conciencia de éxtasis, sino que veo las cosas cuando estoy despierta durante el día y durante la noche. La de la luz viva ... No puedo decir cómo ni cuánto la veo. Pero mientras la veo, toda la tristeza y todo el miedo desaparecen, porque me siento como una joven y no como una anciana.
Cuanto más a menudo escuche usted a su percepción selectiva, más fácil le resultará cambiar sus estados de ánimo negativos, ver más allá de ellos e incluso reírse de ellos como de los dramas absurdos e ilusiones ridículas que en realidad son.
Sí, Sidhartha dijo ¿es eso a lo que te refieres? ¿A que el río es el mismo simultáneamente en todas partes, en su origen y nacimiento, en las cascadas, en el transbordador, en la corriente, en el océano y en las montañas, en todas partes, y que para él sólo existe el presente, no la sombra del pasado ni la sombra del futuro?
Ama a la vida.
La renuncia lleva en sí tristeza y alegría a la vez: tristeza al comprender la futilidad de las antiguas costumbres, y alegría a causa de la visión más amplia que empieza a desplegarse cuando se es capaz de abandonarlas. Ésta no es una alegría común; es una alegría que da origen a una nueva y profunda fuerza, una confianza, un estímulo permanente que proviene de descubrir que no estamos condenados a nuestros hábitos, que realmente podemos liberarnos de ellos, que podemos cambiar y hacernos cada vez más libres.
Era una diosa de inmaculada pureza pero cuyo corazón no era lo suficientemente tierno y compasivo. Censuraba a todos aquellos que no eran como ella, sin tener en cuenta las circunstancias y contratiempos de sus vidas. Su esposo, el Divino, le dijo entonces: