Utiliza la fuerza de tus brazos. Deja de confiar en los brazos ajenos. Si hay un río que fluye al lado de tu casa, ¿por qué te atemoriza el morirte de sed?
Kabir
La mayor necedad de la mente es enfrentar lo que nos agrada con lo que no nos agrada, por lo que el gran problema comienza cuando empezamos a hacer diferencias entre lo agradable y lo desagradable.
La mente que mide y diferencia siempre está comparando y creando conflicto. El conflicto es una lucha de tendencias y crea tensión y desgarramiento. La mente, hasta que no se ejercita lo suficiente, no está libre de la fricción y engendra conflicto sin descanso, dañando al propietario de la mente e incluso generando malestar en otras criaturas. Es la mente vieja, con sus esquemas, modelos y patrones, coagulada en su estrechez de miras, que no quiere modificarse y cambiar, ni renunciar a sus mezquinos apegos, sus aborrecimientos y sus estrechos puntos de vista. La mente va por un lado y la vida va por otro, y ahí comienza la tensión, la disociación, la neurosis y la alineación. La mente vieja no enfoca lo que es como lo que es, sino a través de ansiedades, expectativas, temores y exigencias, y crea tensión sobre tensión, y añade sufrimiento al sufrimiento, y se desertiza en sus propios problemas imaginarios. Una mente así debe cesar y dar paso a una mente clara y capacitada para ver las cosas como son y proceder en consecuencia; una mente que fluya, que halle los puntos de menor resistencia, se relacione armónicamente y no confronte, sino concilie e incorpore. Hay que abrazar la vida toda, con lo más hermoso o árido de la misma, aprendiendo de cada situación, asumiendo conscientemente más que rechazando insensatamente, con la certeza de que lo que nos parece lo mejor en un momento dado (careciendo de perspectiva), puede convertirse posteriormente en lo peor, y lo peor puede tornarse una bendición; pero en cualquier caso hay que vivir los dos lados de la existencia y saber conciliarlos dentro de uno, consiguiendo (como Shiva hace de acuerdo a la mitología hindú) transformar el veneno en néctar.
Ramiro Calle

Esmalte de uñas

Un día, la Roshi Maurine Stuart tomaba el té en su casa de Cambridge con unos amigos cuando sonó el teléfono.
¿Se ponen los Budas esmalte de uñas? inquirió el interlocutor, una niña de siete años.
¿Llevas tú esmalte de uñas? respondió la Roshi.
¡Sí! gritó la niñita. Y colgó.
Maurine Stuart

La contemplación del rostro original

Sentado en silencio, percibe lo que está sentado ahí.
Explora el cuerpo en el que te sientas.
Observa el fascinante campo de sensaciones que llamamos "cuerpo".
Date cuenta de la insuficiencia de las palabras para describir lo que sientes.
Esa sensación de simplemente ser, reverberando por todo el cuerpo.
Sumérgete en esa sensación hasta la sutil vivencia mediante la cual la sensación es conocida. Percibe la sensación dentro de la sensación.
Asiéntate en esa sensación de ser, en esa vitalidad que vibra en cada célula.
Descansa en el ser.
Siéntate en silencio y date cuenta. Deja que la consciencia se sumerja en sí misma.
Date cuenta de que te das cuenta.
Experimenta directamente esa sensación mediante la cual imaginas que existes.
Adéntrate en ella incondicionalmente. Asiéntate en el centro de esa reverberación.
¿Tiene un origen? ¿Tiene un final?
¿Hay solamente una sensación de ser, eterna, no nacida e imperecedera?
No preguntes a la mente que siempre se autolimita con definiciones.
Pregúntale al corazón que no sabe de nombres, pero que mora siempre en ella.
Descansa en el ser.
Stephen Levine
No tengas demasiada prisa en resolver todos tus problemas o dudas. Como dicen los maestros: "Apresúrate lentamente". Yo siempre les digo a mis alumnos que no se hagan expectativas poco realistas, porque el crecimiento espiritual lleva su tiempo. Se necesitan años para aprender japonés correctamente o para llegar a ser médico. ¿De veras podemos esperar que alcanzaremos todas las respuestas y mucho menos la Iluminación, en unas cuantas semanas?
El viaje espiritual implica un aprendizaje y una purificación constantes. Cuando se sabe esto, se vuelve uno humilde. Hay una célebre máxima tibetana: "No confundas la comprensión con el conocimiento, y no confundas el conocimiento con la liberación". Y Milarepa dijo: "No albergues esperanzas de conocimiento, pero practica toda tu vida".
Sogyal Rimpoché

El Gran Canto

La práctica espiritual es revolucionaria. Nos permite salir de nuestra identidad, cultura y religión personales, para experimentar de un modo más directo el gran misterio, la gran música de la vida.
En el relato de Herman Hesse, Shiddartha, finalmente, se sienta junto al río y escucha.
Ahora escuchaba con atención, totalmente absorto, vacío, recogiéndolo todo. Sintió que había aprendido completamente el arte de escuchar. Lo había oído antes a menudo, las numerosas voces del río, pero hoy sonaba distinto. Pronto pudo distinguir las distintas voces, la voz alegre de la llorosa, la voz infantil de la adulta. Cada una pertenecía a las demás: el lamento de los afligidos, la risa de los sabios, el grito de indignación y las quejas de los moribundos. Estaban todas entretejidas, entrelazadas de mil maneras. Todas las voces, todos los anhelos, todas las metas, todas las penas, todos los placeres, todo lo bueno y todo lo malo, todo ello en conjunto era el mundo, todos ellos juntos eran los ríos de los acontecimientos y la música de la vida. Cuando Siddharta escuchó atentamente el río, este canto de mil voces, no escuchó solamente la pena o la risa, no ató su alma a ninguna voz en particular y la absorbió en sí mismo, sino que las escuchó todas, el todo, la unidad; entonces, el gran canto de miles de voces estaba formado por una sola voz: perfección.

Hokusai dice (pasaje)

[Hokusai (1760-1849) fue un famoso pintor japonés]
Hokusai dice: "Mira con detenimiento".
Él dice: "Presta atención, date cuenta".
Él dice: "Continúa mirando, ten curiosidad".
Él dice: "El mirar no tiene fin ..."
Él afirma que todo está vivo
conchas, edificios, personas, peces, montañas, árboles.
La madera está viva. El agua está viva.
Todo tiene vida propia.
Todo vive en nuestro interior.
Él dice: "Vive el mundo en tu interior".
Él dice: "No importa si dibujas o escribes libros,
no importa si cortas madera o pescas ...
Lo que importa es que prestes atención. Lo que importa es que sientas.
Lo que importa es que te des cuenta.
Lo que importa es que la vida fluya a través de ti".
Roger Keyes
La naturaleza de todas las cosas es ilusoria y efímera, quienes tienen una percepción dualista consideran felicidad el sufrimiento, como los que lamen la miel del filo de una navaja.
Cuán dignos de compasión los que se aferran con fuerza a la realidad concreta:
Volved vuestra atención hacia dentro, amigos de mi corazón.
Nyoshul Khempo

La Impermanencia

Esta existencia nuestra es tan pasajera
como las nubes de otoño.
Observar el nacimiento y la muerte de los seres
es como contemplar los movimientos de un baile.
La vida entera es como un relámpago en el cielo;
se precipita a su fin como un torrente
por una empinada montaña.
Buda
Había un gran santo, Eknath Maharaj, que escribía en un verso: "Te diré el secreto de la realización de Dios: en el momento en que eliminas tu ego, tu sentido de existencia separada, te das cuenta de que siempre has sido Dios, de que eres Dios aquí y ahora. Es sólo el ego lo que te mantiene separado de esta experiencia. Este ego crea tal nudo dentro de ti que es casi imposible desatarlo. Si las cosas son así, ¿cómo podría el propio orgullo dirigirnos a Dios?
Me gustaría contaros una historia. Había una barca en la orilla de un río y su barquero la estaba cargando. Puso en ella todo cuanto pudo. Al tratar de remar para apartarse de la orilla la barca no se movió. Pensó que quizás había puesto demasiado peso, así que sacó unas cuantas cosas y empujó de nuevo. Pero el bote no se movía. Comenzó a sospechar que el bote estaba bajo la maldición de algún espíritu, así que rompió un coco y luego cortó un limón, pero eso tampoco le sirvió para nada. Entonces comenzó a repetir un mantra y ni siquiera eso le ayudó. Al mirar hacia arriba, vio un saddhu bañándose en la otra orilla del río y le gritó:
"Oh Babaji, oh Babaji¿ ¿Puede ayudarme?"
"¿Qué sucede?"
"Mi barca no se mueve".
"Estúpido, ¿acaso no ves que tu barca está atada a la roca?
¿Cómo va a moverse la barca si no desatas el nudo?".
Muchos de nosotros somos tan estúpidos como ese barquero. Queremos que la barca de nuestra búsqueda se mueva hacia delante pero no desatamos el nudo del ego que la mantiene firmemente atada a nuestra existencia miserable, limitada y sin sentido. Por lo tanto, en lugar de repetir todo el tiempo Yo, Yo, Yo, ¿por qué no repites So'ham, So'ham, So'ham? Esto significa "Yo soy Eso", en otras palabras, "Yo soy Dios, Yo soy El" Dios está más cerca nuestro que cualquier otra cosa en el mundo. El es nuestra realidad intrínseca.
Swami Muktananda

Mira en tu interior

A todos los lugares donde voy hablo de la verdad interior. No viajo predicando ninguna religión, política o dogma en particular. Hablo de la realidad interior, la realidad esencial de cada uno que he conocido por mí mismo. Siempre digo que antes de intentar conocer cualquier cosa de las que te rodean es de máxima importancia saber qué sucede dentro de ti.
Había un gran santo poeta en Benarés llamado Devi Singh. En los momentos de inspiración, la poesía fluía de él. En uno de sus versos, dice: "Hombre, eres la más afortunada de las criaturas por haber nacido de forma humana, porque dentro de tí habita el mismo Dios. Te puedo asegurar que no nacerás en esta forma una y otra vez. Por lo tanto, sigue un camino que te permita realizar a Dios en tu interior".
En el Gita, Krisha define el cuerpo humano como el campo más noble. "Oh Arjuna, este cuerpo es el campo más noble", dice Krishna. La palabra campo es un término muy significativo. Un campo es un trozo de tierra. La tierra es muy inocente, muy pura, ya que asume cualquier función que el propietario le quiera dar. No importa qué substancias o semillas plantes, crecerán y se multiplicarán. Sólo con sembrar unos cuantos granos de trigo, consigues toda una cosecha. Si siembras maiz, podrás cosechar muchísimo maiz, o cualquier cosa que desees. Lo que plantes, crecerá. La tierra parece no resistirse a lo que le eches; la ley parece decir que aquello que plantes te lo devolverá, la tierra, multiplicado. Si quieres, puedes tener un jardín repleto de flores de todas las variedades para alegrar el corazón de cuantos lo visiten; o bien puedes construir una casa de huéspedes que proporcione viviendas para todos los tuyos. Si quieres puedes construir un templo y la gente vendrá a adorar. Si construyeses un ashram la gente vendría a meditar y cantar. También podrías convertirlo en un cementerio. Si lo deseas incluso podrías usarlo como basurero y los vecinos irían a tirar allí sus desperdicios. Tu campo se convertirá en cualquier cosa que desees.
Esta es la razón por la que Krishna habla de nuestro cuerpo como un campo, porque puedes hacer de él lo que quieras. En este mismo cuerpo podrías convertirte en un yogui o en un santo. Podrías convertirte en un individuo sensual, en este mismo cuerpo podrías quedarte atrapado en actividades puramente mundanas o por el contrario apartarte de esta rutina mecánica de la vida cotidiana y enfocar tu atención en el espacio interior. En este cuerpo puedes transformarte en cualquier cosa que desees. En el puedes conseguir el cielo o preparar tu camino al infierno. Lo que siembres aquí será lo que recojas, por lo tanto, deberías cultivar a Dios en este cuerpo meditando en El, porque cualquier cosa que cultives en él, crecerá.
Swami Muktananda
El despertar interior
Algunas personas trabajan y hacen fortuna.
Otros hacen lo mismo y son pobres.
El matrimonio llena a unos de energía.
A otros los agota.
No confíes en los caminos, cambian.
Los medios se agitan como la cola de un burro.
Añade siempre la cláusula de gratitud
a cualquier sentencia, si Dios quiere,
luego sigue ...
Rumí

La sosegada vocecita

Siéntate en silencio durante unos minutos. En tu mente, es obvio, surgirán pensamientos. Es correcto: la mente fue diseñada para construir y contener pensamientos.
Sin embargo, a medida que cada pensamiento surge de las profundidades de nuestra mente, di: "¿Quién?"
Al principio, esperarás una respuesta.
Finalmente, la respuesta llegará cuando la mente discursiva - la mente del ego que constantemente habla del mundo consigo misma- se calme lo suficiente para escuchar el sonido de la Sosegada Vocecita. La respuesta será Aquél que lo está preguntando. Será Dios buscando a Dios.
Jason Shulman
No veo las cosas con mis ojos externos, ni las escucho con mis oídos externos. Más bien las veo en mi alma con los ojos del cuerpo bien abiertos, por lo que nunca soy superada por mi conciencia de éxtasis, sino que veo las cosas cuando estoy despierta durante el día y durante la noche. La de la luz viva ... No puedo decir cómo ni cuánto la veo. Pero mientras la veo, toda la tristeza y todo el miedo desaparecen, porque me siento como una joven y no como una anciana.
Hildegard of Bingen (1098-1179) , en Wighart Strehlow y Gottfried Hertzaka, MD, Hildegard of Bingen's Medicine
Cuanto más a menudo escuche usted a su percepción selectiva, más fácil le resultará cambiar sus estados de ánimo negativos, ver más allá de ellos e incluso reírse de ellos como de los dramas absurdos e ilusiones ridículas que en realidad son.
Poco a poco será capaz de liberarse cada vez más deprisa de las emociones oscuras que han gobernado su vida, y esta capacidad es el milagro más grande de todos.
Tertön Sogyal, místico tibetano, decía que en el fondo no le impresionaba que alguien pudiera convertir el suelo en techo o el fuego en agua; lo que sería un auténtico milagro, decía, era que alguien pudiera liberar siquiera una emoción negativa.
Sogyal Rimpoché

En todas partes al mismo tiempo

Sí, Sidhartha dijo ¿es eso a lo que te refieres? ¿A que el río es el mismo simultáneamente en todas partes, en su origen y nacimiento, en las cascadas, en el transbordador, en la corriente, en el océano y en las montañas, en todas partes, y que para él sólo existe el presente, no la sombra del pasado ni la sombra del futuro?
Eso es, dijo Sidhartha. Y cuando aprendí eso, repasé mi vida y vi que había sido también como un río, y Sidhartha el niño, Sidhartha el hombre maduro, y Sidhartha el viejo se hallaban separados tan sólo por sombras, no por la realidad. Las vidas previas de Sidhartha no se hallaban en el pasado; ni su muerte y su retorno a Brahma, en el futuro. Nada era, nada será. Todo es realidad y vivencia.
Hermann Hesse

Una interminable celebración

Ama a la vida.
A todo
luces difusas,
mercados atestados
de verdes lechugas,
rojas fresas,
doradas uvas,
y moradas berenjenas.
¡Todo tan extraordinario!
¡Tan increíble!
Realmente entusiasmado,
hablas con la gente
y la gente te habla.
Les tocas
y ellos te tocan.
Todo es mágico,
como una interminable
celebración.
Eugene Ionesco
Inhala, y Dios se acerca a tí.
Mantén la inhalación y Dios permanece contigo.
Exhala, y tú te aproximas a Dios.
Mantén la exhalación, y te entregas a Dios.
Krishnamacharya
La renuncia lleva en sí tristeza y alegría a la vez: tristeza al comprender la futilidad de las antiguas costumbres, y alegría a causa de la visión más amplia que empieza a desplegarse cuando se es capaz de abandonarlas. Ésta no es una alegría común; es una alegría que da origen a una nueva y profunda fuerza, una confianza, un estímulo permanente que proviene de descubrir que no estamos condenados a nuestros hábitos, que realmente podemos liberarnos de ellos, que podemos cambiar y hacernos cada vez más libres.
Sogyal Rimpoché

La Estratagema del Divino

Era una diosa de inmaculada pureza pero cuyo corazón no era lo suficientemente tierno y compasivo. Censuraba a todos aquellos que no eran como ella, sin tener en cuenta las circunstancias y contratiempos de sus vidas. Su esposo, el Divino, le dijo entonces:
Eres como el más puro de los lotos, pero no debes censurar o criticar a los otros porque no pueden ser como tú.
La diosa no le prestó atención y en verdad ni siquiera quiso escucharle. Entonces el Divino ideó un plan para propinarle la lección que necesitaba.
Cierta noche, cuando la diosa estaba dormida, le cortó la cabeza y la colocó sobre los hombros de la ramera más depravada de la ciudad, en tanto que puso la cabeza de la prostituta sobre los hombros de la diosa. Dejaría así las cabezas, intercambiadas, a lo largo de tres jornadas.
Cuando la diosa despertó y se vio en el cuerpo de una impura ramera, creyó enloquecer. Pero fue así como tuvo ocasión de conocer la verdadera vida de la prostituta. Los padres de la mujer la habían obligado a prostituirse desde muy niña y luego fue vendida a un terrateniente y se quedó embarazada. El terrateniente maltrataba a la mujer y al hijo. Entonces huyó a la ciudad. Allí tuvo que seguir prostituyéndose para poder sobrevivir y alimentar al niñito. A pesar de todo ello, era ferviente devota de la diosa y nunca dejaba de hacerle ofrendas y de elevarle sus plegarias.
Transcurridos los tres días, la cabeza de la diosa volvió a ser colocada en su cuerpo. Desde entonces aprendió a ser mucho más tolerante y sobre todo compasiva. En su corazón ya no sólo resplandecía la pureza, sino también la comprensión y el amor.
Ramiro Calle