Amigo, por favor, dime que puedo hacer con este mundo
Me apego y doy vueltas
Abandoné las ropas, y llevé una túnica,
pero un día me di cuenta de que la ropa estaba bien tejida.
Por lo que vestí con arpillera, pero
la llevaba elegantemente sobre mi hombro izquierdo.
Reprimí mi deseo sexual,
y ahora descubro que estoy muy enfadado.
Abandoné la rabia, y ahora me doy cuenta
de que el anhelo me consume.
Trabajé muy duro para disolver mi anhelo,
y ahora estoy lleno de orgullo.
Cuando la mente desea romper su vínculo con el mundo
sigue aferrándose a algo.
Kabir
Cuando hagas algo, hazlo con todo tu ser. Una cosa a la vez. Ahora, me siento aquí y como. Para mí, en el mundo no existe nada más que esta comida, esta mesa. Como con total atención. Y así has de hacerlo ... con todo.
George I. Gurdjieff
Si sueltas un poco, tendrás un poco de paz. Si sueltas mucho, tendrás mucha más paz.
O sea, donde estés apegado, suéltalo y regresa al centro. Aprende a ver todo movimiento
vital con equilibrio y apertura.
Achaan Chah

La Ley que Casa todas las Cosas

La nube sólo es libre
de ir con el viento.
La lluvia sólo tiene
libertad para caer.
El agua sólo es libre
cuando se une,
en sus descensos,
o en su ascenso al aire.
En la ley hay descanso
si amas la ley,
si la penetras cantando
como el agua cuando baja.
Wendell Berry

Dios es siempre ahora

... el estado de plenitud es siempre presente. Nunca es en el pasado ni en el futuro. Dios es siempre ahora.
Nuestra meditación siempre es ... otro paso hacia el eterno ahora de Dios. Cada vez que meditamos damos otro paso hacia la vida divina que anima, rezumando abundancia, a todo el que se abre a ella dando este paso de alejarse del "yo".
Al dar este paso descubrimos la paradoja que surge, cotidianamente, de la divina paradoja: una vida totalmente presente, completamente libre de ensoñaciones y fantasías, donde todo es actualizado y completado y, sin embargo, en continua expansión hacia la trascendencia. La divina paradoja es amor. Pero como crecimiento, esta entrada en la divinizadora experiencia del momento presente implica dolor. Es el dolor de madurar. Surge de la necesidad de dejar atrás las primeras etapas de desarrollo, todo lo que hemos sido, para dirigirnos hacia aquello en que hemos de convertirnos.
John Main

"Lo que vemos depende de las teorías que usamos para interpretar nuestras observaciones"

Albert Einstein

Cuando observes tus planes para este año y veas que lo que piensas es posible para ti, recuerda la cita de hoy. Esta no es una observación mística o espiritual, es un hecho científico.

No hay una sola realidad que gobierne lo que puedas lograr. Si fuera cierto, todos lograríamos casi que lo mismo.

De hecho, la realidad que vemos es la realidad que construimos en nuestras creencias. Pensamos que es real porque lo hemos estado haciendo así toda la vida y nuestra experiencia generalmente coincide con muestras creencias.

Pero, como Einstein le indicó a su compañero científico Werner Heisenberg, si generamos una nueva teoría, obtendremos nuevos resultados.

¿Qué tal esto? Construye una nueva teoría que establezca que vas a obtener 10 veces mejores resultados de los que obtuviste en el 2009. Tu nueva teoría indica que los límites del pasado estaban errados.

Entonces planifica y actúa como si esa teoría es cierta. Eso fue lo que hiciste con la vieja teoría y funcionó, así que la nueva teoría también trabajará.

Esto se denomina un salto cuántico. Las pequeñas partículas lo hacen todo el tiempo - saltan grandes distancias sin existir en el espacio intermedio.

Da tu salto cuántico este año. ¡Si las pequeñas partículas pueden hacerlo, también tú! De eso es de lo que estás hecho.

Horn Creek Productions LLC

Deja de leer por un instante

Deja de leer por un instante e imagina que vas a morir dentro de un minuto. Lo último que vas a experimentar será la lectura de estas páginas, sentado en esa habitación, llevando las ropas que llevas puestas, pensando y sintiendo lo que ahora mismo estás pensando y sintiendo ... Éste es el final de tu vida. No tienes tiempo para nada más. No tienes tiempo para dejar una nota o llamar por teléfono. Tu vida se ha agotado. Morirás en un minuto. Todo lo que puedes hacer es experimentar lo que es, ahora mismo
Es un ejercicio muy simple, pero realmente profundo. Te lleva al presente muy rápidamente. Las proyecciones de los seis reinos1 se desvanecen. Dejas de pelear, dejas de necesitar, dejas de preocuparte por el bienestar físico, dejas de anhelar, dejas de esforzarte por alcanzar algo, dejas de preservar lo que tienes. La iluminación, el llegar, la realización, todo deja de tener sentido. Simplemente estás presente. Ésta es una manera de cortar la red de la existencia. Ten absoluta claridad sobre este punto.
Ken Mcleod
1.- En el budismo se dice que existen seis reinos de existencia: el de los cielos, el de los infiernos, el de los humanos, el de los espíritus hambrientos, el de los animales y el de los dioses que luchan.
La lección más importante que hay que aprender en la vida es el amor. El amor es tan fuerte que es inquebrantable y, sin embargo, es intangible. Puedes conocerlo, puedes sentirlo, y sin embargo no puedes cogerlo, pues tan pronto como lo intentes resbalará como el mercurio. El amor no puede ser poseído; es libre como el viento y se mueve donde quiere. Muévete con él. El amor es unidad y totalidad. El amor no conoce limitaciones ni barreras. Con el amor llega la libertad. Es el miedo lo que ata y limita a un alma; es el amor lo que libera y corta las ataduras. El amor abre todas las puertas, cambia vidas enteras y ablanda los corazones más duros. El amor es creativo; construye, creando belleza, armonía y unidad. Trabaja en favor de todo, no en contra de nada. El amor trae tal alegría que no se puede contener. Danza y canta por medio de la vida. ¿Hay amor en vuestro corazón? ¿Os amáis los unos a los otros? El amor empieza en ti y se expande cada vez más en el exterior.
La Voz Interior -Eileen Caddy

El universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo que la naturaleza nos ha dado porque el universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones y nos envía el reflejo de nuestra propia energía bajo la forma de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida. Si te identificas con el éxito, tendrás éxito. Si te identificas con el fracaso, tendrás fracasos. Así podemos observar que las circunstancias que vivimos son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra habladuría interna. Aprende a ser como el universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios, siendo como un espejo sin emociones aprendemos a hablar de otra manera. Con el mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones emocionales excesivas, simplemente permite que una comunicación sincera y fluida exista. No te dés mucha importancia, sé humilde pues cuanto más te muestras superior, inteligente y prepotente, más te vuelves prisionero de tu propia imagen y vives en un mundo de tensión e ilusiones. Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de la opinión de los otros y llevarás una vida tranquila volviéndote invisible, misterioso, indefinible e insondable como el Tao. No compitas con los demás, vuélvete como la tierra que nos nutre que nos da de lo que necesitamos. Ayuda a los otros a percibir sus cualidades, sus virtudes y a brillar. El espíritu competitivo hace que crezca el ego y crea conflictos inevitablemente. Ten confianza en ti mismo, preserva tu paz interna evitando entrar en la provocación y en las trampas de los otros.

En la primera ocasión (entre los 8 y 10 años) me encontraba a solas en el jardín, cavilando. Pasó volando un cuco y empezó a cantar. Experimenté una sensación que sólo puedo describir como el efecto producido por la rotación de un caleidoscopio. Había una sensación de intemporalidad. No era tan sólo que el tiempo se hubiera detenido o que toda duración hubiera cesado, sino que yo mismo me encontraba también fuera del tiempo. Sabía, de algún modo, que formaba parte de la eternidad. Y había también una sensación de ausencia de espacio. Perdí la consciencia de mi entorno. Con este distanciamiento sentí un gozo nunca antes conocido y al mismo tiempo un anhelo tan grande -por algo que desconocía- que dificilmente era diferenciable del sufrimiento ...
La segunda vez ocurrió después de la primera. Era un día absolutamente tranquilo, lleno de luz. En el jardín todo era resplandeciente, sobrecogedor, como en impaciente espera. De repente me sentí convencido de la existencia de Dios como si tan sólo tuviera que extender la mano para tocarle. Y, al mismo tiempo, volvió a aparecer aquel sublime gozo e indescriptible anhelo similar quizá al de vivir exiliado de tu hogar. Parecía que mi corazón iba a salírseme del cuerpo.
Relato del Reru

Establecer una meditación diaria

De entrada, selecciona un espacio adecuado para tu meditación regular. Puede ser cualquier sitio en que te puedas sentar con comodidad y en el que las distracciones sean mínimas: una esquina de tu habitación o cualquier lugar tranquilo de tu casa. Sitúa un cojín de meditación o silla. Arregla el entorno para acordarte de tu propósito meditativo, para que de la sensación de un lugar sagrado y pacífico. Tal vez desees construir un sencillo altar con una flor o imagen sagrada, o situar tus libros espirituales favoritos para los instantes de lectura estimulante. Disfruta creándote este espacio para ti mismo.
Luego, selecciona un horario regular para la práctica, que se acomode a tu agenda y temperamento. Si eres una persona madrugadora, experimenta con una sentada antes del desayuno. Si la tarde casa mejor con tu temperamento o agenda, inténtalo a esas horas. Empieza sentándote durante diez o veinte minutos cada vez. Más adelante podrás sentarte más tiempo o con mayor frecuencia. La meditación diaria puede convertirse en algo similar al baño o a la limpieza de los dientes. Puede aportar una limpieza regular y tranquilidad a tu corazón y mente.
Encuentra una postura en la silla o el cojín en la que puedas sentarte erguido con comodidad, sin ponerte rígido. Deja que tu cuerpo se plante firmemente en la tierra, las manos descansando cómodamente, el corazón suave, los ojos ligeramente cerrados. De entrada siente tu cuerpo, y conscientemente suaviza cualquier tensión evidente. Abandona cualquier planificación o pensamiento habitual. Lleva tu atención a sentir las sensaciones de tu respiración. Respira hondo varias veces para experimentar donde notas la respiración con mayor facilidad, en forma de frío u hormigueo en las fosas nasales o la garganta, como movimiento del pecho o el subir y bajar del estómago. Luego, respira naturalmente. Experimenta minuciosamente las sensaciones de tu respiración natural, relajándote en cada respiración a medida que la experimentas, dándote cuenta de cómo estas suaves sensaciones de la respiración van y vienen con sus cambios.
Tras unas pocas respiraciones, probablemente tu mente vagabundee. Cuando te des cuenta, no importa el tiempo que te hayas ido, simplemente vuelve a la siguiente respiración. Antes de regresar, puedes reconocer con atención donde te has ido mediante una suave palabra en el fondo de tu mente, como "pensando", "divagando", "oyendo", "picor". Tras nombrarte en silencio y con suavidad a dónde se ha dirigido tu atención, de un modo suave y directo regresa, para sentir la próxima respiración. Más tarde, en tu meditación serás capaz de trabajar con los lugares por los que tu mente vagabundea, pero, para un entreno preliminar, lo mejor es una palabra de reconocimiento y regresar sencillamente a la respiración.
Mientras estás sentado, deja que tu respiración cambie sus ritmos de un modo natural, dejando que sea corta, larga, rápida, lenta, brusca o suave. Cálmate relajándote en el seno de la respiración. Cuando tu respiración se torne suave, deja que tu atención se vuelva atenta y cuidadosa, tan suave como la respiración misma.
Como cuando adiestramos a un cachorro, atentamente vuelve mil veces atrás. Tras semanas y meses de una práctica de esta naturaleza, paulatinamente aprenderás a calmarte y concentrarte utilizando la respiración. En el proceso se producirán muchos ciclos, días tormentosos alternarán con días despejados. Simplemente estáte presente. A medida que lo haces, escuchando a fondo, descubrirás que la respiración es útil para conectar todo el cuerpo y la mente, y serenarlos.
Trabajar con la respiración es una magnífica base para el resto de las meditaciones. Tras desarrollar algo de calma y habilidad, y comunicar con tu respiración, puedes ampliar la gama de tus meditaciones para incluir la sanación y la consciencia en todos los niveles de tu cuerpo y de tu mente. Descubrirás como el ser consciente de tu respiración puede servir como punto de equilibrio para todo aquello que hagas.

Saboreando la sopa de avena

Era la segunda mañana del sesshin (retiro) de fin de semana. El primer día estuve todo el tiempo sentando inquieto, dolorido y aburrido, preguntándome qué estaba haciando aquí. ¿Qué me mantenía sentado soportando todo aquello? Cuando llegó la segunda mañana era incapaz de imaginarme cómo podría seguir soportándolo.
Nos dieron el desayuno sentados en nuestros cojines. Cuando se me acercó el que la servía, le ofrecí mi cuenco y puso en él algo de la sopa de avena. Después de que todos estuvieron servidos, empezamos a comer. Yo probé un poco de sopa de avena y sentí un estremecimiento. Me quedé perplejo: era absolutamente deliciosa. Empecé a llorar. En ese instante me di cuenta de que, por muchas veces que la hubiera comido, nunca antes había saboreado la sopa de avena.
Un estudiante zen
Un hombre atrapó a un pájaro en una trampa.
El pájaro dijo: "Señor, has comido muchas vacas y ovejas
en tu vida y sigues hambriento. La poca carne de mis huesos
tampoco te satisfará. Si me dejas ir, te daré tres aforismos
de sabiduría. Uno te lo diré estando en tu mano. Uno en tu
tejado. Y uno desde la rama de un árbol."
El hombre se mostró interesado. Liberó al pájaro y lo puso en su mano.
"Número uno: No creas en la absurdidad,
la exprese quien la exprese."
El pájaro voló al tejado. "Número dos:
No te lamentes del pasado; ya pasó.
Nunca te lamentes de lo sucedido.
En realidad," prosiguió el ave, "mi cuerpo contiene una gran perla que pesa
como diez monedas de cobre. Iba a ser una herencia para ti y para tus hijos,
pero ahora la has perdido. Podías haber sido dueño de la mayor perla existente,
pero, evidentemente, no ha sido así."
El hombre empezó a soltar alaridos.
El pájaro dijo: "¿No te acabo de decir 'No te lamentes del pasado'
y también 'No creas en cosas absurdas'? "Mi cuerpo no pesa diez monedas de cobre.
¿Cómo podría contener una perla tan pesada?"
El hombre recuperó su juicio. "De acuerdo, dime el tercero."
"Sí, ¡has hecho muy buen uso de los dos primeros!
"No des consejos a alguien que esté aturdido y durmiéndose.
No siembres en la arena."
Rumí

Esta agua

Oren Lyons fue el primer Onondagan en ir a una universidad. Cuando volvió a su reserva en sus primeras vacaciones, su tío le propuso ir a pescar al lago. En cuanto tuvo a su sobrino en medio del lago, donde él quería, empezó a interrogarle.
Bien, Oren -le dijo- has estado en la universidad y ahora debes de saber mucho gracias a todo lo que te han enseñado. Déjame hacerte una pregunta: "¿Quién eres?".
Sorprendido por la pregunta, Oren no supo exactamente qué responder:
¿Qué quieres decir? ¿Quién soy yo? Soy tu sobrino, evidentemente.
Su tío rechazó aquella respuesta y le repitió la pregunta.
Sucesivamente, el sobrino le fue diciendo que era Oren Lyons, un Onondagan, un ser humano, un hombre, un joven, todo en vano.
Cuando si tío le hubo dejado sin respuesta y él quiso que le informara de quién era, su tío le dijo:
¿Ves ese acantilado de allí Oren? ¿Ves ese acantilado? ¿Y aquel gran pino en la otra parte? Pues Oren, tú eres ese pino. ¿Y ves esta agua que mantiene flotando tu bote? Tú eres esta agua.
Huston Smith
Por lo general, la gente interesada en el desarrollo espiritual piensa -en términos de importancia mental- en lo misterioso, elevado y profundo que es lo que hemos decidido aprender. Pero, sorprendentemente, lo profundo y lo trascendental ha de ser hallado en lo mundano.
Chogyam Trungpa
Voy junto a los árboles y me siento sereno.
Mis agitaciones se calman
a mi alrededor como ondas en el agua.
Mis tareas están en su lugar,
donde las dejé, dormidas como ganado ...
Entonces se presenta lo que temo.
Vivo un rato a su alcance.
Lo que temo desaparece,
Y el miedo a ello me abandona.
Canta, y oigo su canción.
Wendell Berry
Esta vida es una prueba, sólo una prueba.
Si se tratara de una vida real, habríamos recibido más
instrucciones de a dónde ir y qué hacer.
Recuerda, esta vida es sólo una prueba.
Jack Kornfield

Hoy he sido feliz. Por eso escribí este poema..

Mientras la rolliza ardilla corretea
por el tejado del granero,
la luna emerge de súbito en la oscuridad
y me doy cuenta de que es imposible morir.
Cada instante de tiempo es una montaña.
Un águila se regocija en los robles del cielo,
llorando.
Esto es lo que anhelaba ...
James Wright

Lago Tilicho

En este lugar elevado
es tan sencillo como esto:
deja atrás todo lo que sabes.
Avanza hacia la fría superficie,
entona la antigua oración de amor no refinado
y abre tus brazos.
Los que se acercan con las manos vacías
contemplarán atónitos el lago, ahí,
bajo la fría luz
reflejando la nieve pura,
la verdadera silueta de tu propio rostro.
David Whyte

Abriéndote desde el corazón

Ahora mismo, en cada instante del ahora, te estás abriendo o cerrando. O bien estás esperando, tensamente, algo -más dinero, seguridad, afecto- o estás viviendo desde la profundidad de tu corazón, abriéndote al momento presente y entregando sin dilación aquello que más deseas dar.
Si estás esperando algo para poder vivir y amar plenamente, entonces sufres. Cada instante es el instante más importante de tu vida. Ningún tiempo futuro es mejor que el ahora para bajar la guardia y amar. Todo lo que ahora estás haciendo crea ondas que afectan a todo el mundo. Tu postura puede hacer brillar tu corazón o transmitir ansiedad. Tu aliento puede irradiar amor o contaminar de depresión la habitación. Tu mirada puede generar alegría. Tus palabras, inspirar libertad. Cada uno de tus actos puede abrir corazones y mentes.
Abriéndote desde el corazón, eres como un regalo para todos.
A cada instante te estás abriendo o cerrando. Ahora mismo ¿estás eligiendo abrirte y entregarte o estás a la espera? ¿Qué escoges?
David Deida