El propósito de la Vida Santa no consiste en adquirir méritos, honores o fama, 
ni en aumentar la moralidad, la concentración o el conocimiento. El verdadero
objetivo de la Vida Santa es la entrega inflexible, la liberación de la certeza del
corazón; ésa es su esencia, ésa es su meta.
Majjhima Nikaya

Orientarse con la brújula del corazón


La poeta y maestra espiritual Oriah Mountain Dreamer escribe sobre la experiencia para ayudar a una mujer que asistió a un seminario de meditación.
Estas son sus palabras:
Al final del un día muy largo, una mujer delgada y menuda, ataviada con una enorme parka, se presentó como Isabel.
Puedo hacer una meditación sola, preguntó.
Sí, claro, le dije, aunque a mucha gente le parece más fácil establecer una práctica de meditación con la ayuda de un grupo. Mantener una disciplina solos es más difícil.
¿Pero qué me aportará? ¿Qué conseguiré si hago esto cada día?, su tono adquirió un matiz de queja, y sentí que mi irritación crecía mientras ella proseguía. ¿Cuánto tarda esto en hacer efecto? ¿Notaré algo en una semana? ¿Cómo sabré que está funcionando?
Esto es justamente algo que detesto: la búsqueda de una solución rápida, el deseo de un resultado garantizado, la respuesta simple. Haz esto y obtendrás aquello. Mis hijos me estaban esperando y me quería ir a casa.
Respiré profundamente, miré a Isabel y dejé mi mochila en el suelo. traté de hablar más despacio, pensando que así parecería más paciente.
Bueno, le dije. La meditación es más un proceso que una actividad orientada a un objetivo. Puede ayudarte a que te des más cuenta de lo que está pasando dentro de ti y a tu alrededor, y esto puede ayudarte a reducir el estrés ...
Mi mejor consejo es que lo intentes y seas paciente contigo misma.
Recogí mi bolsa y empecé a abrocharme el abrigo. Tenía que irme ya y quería salir de allí sintiéndome virtuosa por no haberle roto la cara.
Pero cuando empezaba a alejarme, de repente Isabel me agarró del brazo con una fuerza sorprendente.
Pero lo que yo quiero saber dijo, con su voz elevándose en un crescendo al borde de una crisis de angustia, es si me ayudará a encontrar a Dios. Si medito, ¿tendré una experiencia de algo o alguien que me escucha, alguien que está realmente conmigo?
Sentí que una oleada de desesperación me llegaba desde ella y me sorprendí al darme cuenta de que mis ojos estaban llenos de lágrimas. Esta mujer no estaba buscando una respuesta fácil ni una fórmula garantizada porque fuese perezosa. No quería un plan sencillo, porque no podía o no quería juzgar qué es lo que funcionaría. Quería algo que supiese que funcionaría y que lo hiciese rápido, porque estaba pendiente de un hilo. Quería algo que funcionase en una semana porque temía no poder esperar meses o años.
Apoyé mi mano suavemente sobre la suya.
Está bien, Isabel. Todos nos sentimos desesperados a veces, le dije. Nadie lo puede hacer solo. Todos necesitamos ayuda.
Su mano se relajó un poco bajo la mía, y empezó a llorar. Hablamos un rato más. No había "ella". Sólo había "nosotras". Cuando me fui, no deje a una de ellas. Dije adiós a una de nosotras, a un ser humano haciéndolo lo mejor que podía, buscando el hogar que anhelan todos nuestros corazones.

Jack  Kornfield

El perfume del sándalo, la adelfa o el jazmín no pueden viajar contra el viento.
Pero la fragancia de la virtud viaja hasta los confines del mundo.
El Dhammapada

Habla y actúa a partir de los pensamientos necios, y la desgracia irá tras de ti
como la rueda que sigue al buey que tira de un carro. Habla y actúa a partir de
los pensamientos sabios, y la felicidad te seguirá tan de cerca como tu sombra 
inamovible.
El Dhammapada

La energía del mindfulness


La energía del mindfulness o atención plena es el bálsamo que reconocerá y sanará a nuestro niño interior.
Pero ¿cómo se cultiva esa energía?
La psicología budista divide la conciencia en dos partes, la conciencia mental y la conciencia-receptáculo. La conciencia mental es nuestra conciencia activa. La psicología occidental la llama
"mente consciente". Para cultivar la energía de la atención plena, tratamos de implicar a la conciencia activa en todas nuestras actividades para estar realmente presentes en todo lo que hacemos. Queremos estar plenamente atentos cuando nos tomamos un té o cuando conducimos por la ciudad. Cuando andamos, queremos ser conscientes de que estamos andando. Cuando respiramos, queremos ser conscientes de que estamos respirando.
La consciencia-receptáculo, también llamada "consciencia raíz", es la base de nuestra conciencia. En la psicología occidental se denomina "mente inconsciente". Es el lugar en que se almacenan todas nuestras experiencias pasadas.La conciencia-receptáculo tiene capacidad de adquirir y procesar información.
Con frecuencia, la mente y el cuerpo van cada uno por su lado. A veces realizamos nuestras actividades diarias sin ningún tipo de conciencia mental. Podemos hacer muchas cosas sirviéndonos tan solo de la conciencia-receptáculo, y mientras tanto, la conciencia mental puede estar pensando en otras mil cosas. Por ejemplo, cuando conducimos un coche por la ciudad, puede que la conciencia mental no esté pensando en absoluto en conducir, pero aún así podemos llegar a nuestro destino sin perdernos ni tener un accidente. En esa situación, la conciencia-receptáculo funciona por su cuenta.
La consciencia es como una casa en la que el sótano es la consciencia-receptáculo, y el salón, la conciencia mental. Las formaciones mentales como la ira, la pena o la alegría reposan en la conciencia-receptáculo en forma de semillas (bija). Tenemos semillas de ira, desesperación, discriminación, miedo; tenemos también semillas de atención plena, compasión,comprensión, etcétera. La consciencia-receptáculo la conforman todo el conjunto de semillas, y es a su vez la tierra la que preserva y sustenta. Las semillas están ahí hasta que oímos, vemos, leemos o pensamos algo que activa una semilla y nos hace sentir ira, alegría o pena. Esta es la semilla que asciende al nivel de conciencia mental y se manifiesta en ella, en nuestro cuarto de estar. Ahora ya no la llamamos "semilla", sino "formación mental".
Cuando alguien activa la semilla de la ira, diciendo o haciendo algo que nos trastorna, esa semilla de la ira subirá al piso superior y se manifestará en la conciencia mental como la formación mental (cittasamkara) de la ira. La palabra formación es un término budista para algo que se crea mediante la agrupación de muchas condiciones. Un rotulador es una formación; mi mano, una flor, una mesa, una casa, todo eso son formaciones.Una casa es una formación física. La mano es una formación fisiológica. La ira es una formación mental. En la psicología budista hablamos de cincuenta y una variedades de semillas que pueden manifestarse como cincuenta y una formaciones mentales. La ira es solo una de ellas. En la conciencia-receptáculo, a la ira se la llama "semilla"; en la conciencia mental se la llama "formación mental".
Cada vez que una semilla (por ejemplo, la semilla de la ira), suba a nuestro salón y se manifieste como una formación mental, lo primero que debemos hacer es activar la semilla de la atención plena e invitarla también a subir. En ese momento tendremos dos formaciones mentales en el salón. En eso consiste la atención plena de la ira. El mindfulness se refiere siempre a ser plenamente consciente de algo. Cuando respiramos conscientemente, prestamos plena atención a la respiración. Cuando caminamos conscientemente, prestamos plena atención al hecho de caminar. Cuando comemos conscientemente, prestamos plena atención a la comida. por eso, en este caso, el mindfulness consiste en ser plenamente consciente de la ira. La atención plena reconoce y abraza la ira.
Esa práctica se basa en comprender la no dualidad: la ira no es nuestra enemiga. Tanto la atención plena como la ira forman parte de nosotros mismos. La atención plena no está ahí para reprimir la ira o combatirla, sino para reconocerla y cuidarla. Es como un hermano que cuida de su hermano pequeño. Así, la energía de la atención plena reconoce y abraza con ternura la energía de la ira.
Cada vez que necesitemos la energía del mindfulness, bastará con activar esa semilla mediante la respiración consciente, el andar consciente o la sonrisa consciente, y en ese momento, la energía estará lista para abordar la tarea de reconocer, abrazar y, después, observar en profundidad y transformar. Hagamos lo que hagamos, ya estemos cocinando, barriendo, fregando o andando, al ser conscientes de la respiración. podremos seguir generando la energía del mindfulness, y fortaleceremos la semilla de la atención plena en nuestro interior. Dentro de la semilla de la atención plena esta la semilla de la concentración. Con estas dos energías podemos liberarnos de las aflicciones.

Thich Nhat Hanh
El Arte de cuidar a tu niño interior.

No existe ninguna realidad excepto la que contenemos dentro de nosotros. 
Por eso tanta gente vive una vida irreal. Toman las imágenes externas a ellos 
por la realidad y nunca permiten que el mundo que se encuentra dentro de su
cuerpo y de su mente se revele a sí mismo.
Herman Hess

Tú, la persona más rica del mundo, has estado trabajando y esforzándote sin cesar,
sin entender que ya posees todo lo que buscas.
El Sutra del Loto

Amigos míos, sólo al establecer la amorosa claridad de la atención plena podréis soltar el anhelo del pasado y del futuro, superar el apego y el sufrimiento, abandonar toda avidez y ansiedad y despertar una inquebrantable libertad del corazón, aquí, ahora.
Buda

No te rindas ante tu soledad tan rápidamente.
Deja que penetre en profundidad.
Que fermente y te sazone como sólo ciertos ingredientes
humanos o incluso divinos pueden hacerlo.
Hafiz

La realidad debajo de los pensamientos


Ajahn Chah decía: "Tenéis un montón de puntos de vista y opiniones sobre lo que es bueno y lo que es malo, lo correcto y lo incorrecto, sobre cómo deberían ser las cosas. Os aferráis a vuestros puntos de vista y sufrís mucho. Sólo son puntos de vista, ¿Sabéis?". Cuando nos creemos nuestros propios pensamientos y opiniones nos volvemos fundamentalistas. Puede haber budistas fundamentalistas, científicos fundamentalistas, psicólogos fundamentalistas. Pero no importa cuánto creamos nuestras opiniones personales, siempre hay otras. En nuestras relaciones personales esto es evidente. Una relación madura cuando cada parte ofrece la posibilidad de que el otro pueda tener razón (aunque no siempre lo creamos).

La mayor parte de nuestro sufrimiento mental proviene de lo fuertemente que nos aferramos a nuestras creencias.


Jack Kornfield
























“Si tenemos una actitud mental positiva, entonces, aunque estemos rodeados por la hostilidad, no nos faltará paz interior. Si por el contrario nuestra actitud mental es más negativa, influida por el miedo, la sospecha, la impotencia o el hastío de uno mismo, aunque estemos rodeados por nuestros mejores amigos, en una atmósfera agradable y un entorno cómodo, no seremos felices. Por eso la actitud mental es tan importante: es la que ofrece la auténtica diferencia del nivel y calidad de nuestra felicidad".

Dalai Lama

La Bondad



















Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible.
Mahatma Gandhi

Meditación solar


















"Lo imposible es un absurdo.

Lo Hermoso forma parte integrante de mi esencia."
He aquí dos verdades que debéis examinar detenidamente de ahora en adelante.

Inscribidlas en magníficas letras en el lugar que más os guste, sobre la mesa de

trabajo, frente a la cama, poco importa. Dejad que los ojos y el corazón se impregnen de ellas tan frecuentemente como sea posible; después, cerrad los párpados y tratad de percibir la presencia de esas palabras en vuestro pecho.
Al cabo de unos instantes no sentiréis más que la luminiscencia de un pequeño 
sol en ese punto concreto de vuestro cuerpo. Dejadlo vivir por sí mismo, 
sentidlo palpitar porque es lo más maravilloso que hay en vosotros. Es la
fuerza con la que haréis que todo sea posible.
Dejad crecer ese sol. Percibid su dilatación lenta y suave. Ved finalmente
cómo su irradiación supera los límites de vuestro cuerpo y se expande a
vuestro alrededor. Entonces, no antes, abrid los ojos y agradecedle que se
haya manifestado.
A.y D. Meurois- Givaudan

Sobre los ángeles ...


















Uno de los cometidos de los ángeles, tal vez el principal, consiste en moldear nuestras circunstancias con el barro que nosotros les proporcionamos o sea, somos nosotros quienes les damos el material que utilizarán para confeccionar nuestras anécdotas cotidianas, las cuales han de ayudarnos a comprender y a asimilar determinadas lecciones que no hemos sido capaces de asimilar de otro modo. Ese "barro" está formado por la materia sutil que se desprende de nuestros sentimientos y pensamientos, y posee una fuerza tan grande como la materia física, aunque no podemos verla con nuestros ojos físicos, ni palparla con nuestras manos. Cuando un ser humano emite un deseo o un pensamiento de él se desprenden una serie de impulsos electro-magnéticos  revestidos de esencia creadora que van a parar al éter del espacio.
Estas ondas eléctricas, dirigidas e imbuidas de una intención, quedarían flotando en el espacio si no fuera por la participación de determinado tipo de ángeles, cuya misión consiste en hacerse cargo de ellas para vitalizarlas y transportarlas hacia su destino, o bien cobijarlas en espera de que puedan ser expresadas. El ángel aglutina, pues estos impulsos, se baña en ellos y constituye con aquel éter dinamizado y substanciado una forma determinada, esto es lo que hemos querido decir al afirmar que los ángeles moldean nuestras circunstancias.
Nosotros proporcionamos la pasta, ellos ponen el molde y facilitan los medios para la elaboración del pastel. Este "pastel" no es otro que el rosario de anécdotas que constituyen nuestra existencia terrenal. Si hemos mezclado mal los ingredientes, si en vez de azúcar pusimos sal, si la harina o los huevos estaban pasados de fecha, nuestro biscocho no estará muy sabroso. Es decir, si los sentimientos o pensamientos que emitimos en un momento dado son de mala calidad (si son de odio, de venganza, de codicia, de egoísmo  de desunión, o sea, si carecen de amor), el "pastel" de nuestras circunstancias tampoco será muy grato al paladar.
A este respecto, resulta paradójico constatar que si los excrementos de nuestro cuerpo físico nos molestan, en cambio ni siquiera somos conscientes de los que se desprenden de nuestros cuerpos sutiles. Nos regodeamos en ellos cada vez que nos invade un sentimiento negativo, o cuando visualizamos espectáculos con contenidos violentos o pornográficos por ejemplo. Y aseguran los iniciados que este tipo de polución es mucho más contaminante que la que podemos ver y palpar, hasta el punto de que determina la existencia de la otra. Es decir que si el ser humano, en su interior, nunca destilara ningún veneno, el aire que respiramos sería mucho más limpio porque la polución exterior no es otra cosa que la cristalización de la polución interna.
Kabaleb y Soleika Llop



















Había una vez una abeja joven y fuerte, estaba llena del ardor

de la juventud. Un día, mientras volaba muy feliz de flor en
flor, chupando néctar, se alejó cada vez más de su casa y
olvidó que pronto anochecería y sería hora de regresar.
Acababa de posarse en una flor de loto, cuando el sol se puso
y el loto se cerró. La abeja quedó atrapada. Tenía un aguijón
afilado y habría podido perforar fácilmente los pétalos y
escapar, pero estaba absorta en su embriaguez. Pensó: "Pasaré
aquí la noche bebiendo néctar y por la mañana, cuando se abra
el loto, volaré a casa. Reuniré a mi esposa, a mis vecinos y
amigos y los traeré aquí a beber néctar. ¡Estarán muy
contentos! ¡Estarán muy agradecidos!
Pronto llegó la medianoche. Un elefante joven, que también
se hallaba extasiado, vagaba por el bosque derribando
árboles; desgarraba plantas y se las metía en la boca. Cuando
llegó al loto donde la abeja se deleitaba, empezó a arrancar
lotos y a comérselos. La abeja seguía bebiendo néctar y
pensaba: "Traeré a mi esposa, traeré a mis vecinos, traeré a
todos mis amigos; tendré una gran fábrica de miel". 
De pronto, hubo un fuerte crujido. "¡Ay de mi!, gritó la abeja. Me
muero, me muero. Estoy muerta".
Todos los planes de la abeja quedaron en el lago. Todos sus
amigos quedaron en casa. La esposa de la abeja seguía en casa
y la abeja, en la boca del elefante.
Como esa abeja, cada vez llegamos más lejos en este mundo,
imaginando que hacemos grandes progresos, sin darnos cuenta
de que vamos dejando atrás nuestra esencia. Cada día se
acerca más el elefante de la muerte, pero nunca advertimos sus
pasos. En este mundo transitorio. Aunque parece fascinante, todo lo
que vemos aquí es perecedero. 
El gran santo Kabir, cantó:
"Eres como un viajero que va y viene. Acumulas riquezas y te
enorgulleces de ellas. Pero cuando te marches no te llevarás
nada contigo. Viniste a este mundo con los puños cerrados,
pero cuando te vayas, tus manos estarán abiertas".

Swami Muktananda


















Presencia YO SOY, Tú eres Maestro,
!Presencia YO SOY, despeja el camino!
!Haz que tu Luz y todo tu Poder
Tomen posesión aquí ahora!
!Infunde maestría de la Victoria,
Destella relámpago azul, destella tu substancia!
!A ésta tu forma desciende,
Para que la Perfección y su Gloria
Resplandezcan y la Tierra trascienda!

Elizabeth Claire Prophet





















Estate atento a como funcionas, familiarízate con tu cuerpo, tus sensaciones, sentimientos, miedos y pensamientos. Es entonces cuando puedes descubrir que lo que llamas tu cuerpo, sentidos y mente, son solamente ideas que mantienes sin saber realmente lo que son. Superpones una imagen-memoria a tu cuerpo y a tus emociones.
Así, el primer paso, si podemos hablar de pasos, es darte cuenta de que rara vez escuchas a causa de tus continuas reacciones y anticipaciones. En la observación inocente, lo que es visto apunta hacia la visión en sí misma. No hay ya ninguna interferencia de un ego que se apresure a juzgar, calificar o concluir. Te encuentras a ti mismo en una atención libre de tensión y concentración, en la que no existe nadie que esté atento ni ningún objeto de atención. Vive esta atención sin referencia que está fuera de la relación sujeto-objeto. Tú eres conciencia, la conciencia que subyace a los diversos estados en que entramos y salimos. Ahí sólo hay amor y alegría de vivir.
Jean Klein- La sencillez del ser

¿Cual es la utilidad de la vida?






















El pasado quedó atrás,
el futuro aún no ha llegado,
el presente se nos escapa;
las cosas cambian constantemente, sin ningún fundamento firme;
tantos nombres y palabras confusamente creados por si mismos,
¿cual es la utilidad de la vida, que transcurre inútilmente día a día?
No retengas tus viejas ideas;
no persigas tus nuevas fantasías,
sincera e incondicionalmente,
indaga y reflexiona en tu interior;
indagar y reflexionar, reflexionar e indagar,
hasta que llega el momento en que no son posibles más indagaciones;
ése es el momento en que podrás comprender
que durante tu pasado has estado en un error...
Ryokan

Dar esperanza y encontrar perdón



















Me gustaría destacar dos puntos cuando se ofrece ayuda espiritual a un moribundo: dar esperanza y encontrar perdón.
Siempre que esté con una persona moribunda, insista en lo que ella ha logrado y hecho bien. Ayúdela a sentirse lo más constructiva y satisfecha posible respecto a su vida. Concéntrese en sus virtudes y no en sus defectos. Las personas moribundas suelen ser excepcionalmente vulnerables a la culpa, el pesar y la depresión; permita a la persona expresar libremente estos sentimientos, escúchela y dése por enterado de lo que le diga. Al mismo tiempo, y si se dan las condiciones necesarias, recuérdele que tiene la naturaleza de buda y anímela a tratar de reposar en la naturaleza de su mente mediante la práctica de la meditación. Recuérdele sobre todo que el sufrimiento y el dolor no son todo su ser. Busque el modo más hábil y delicado posible para inspirar a la persona y darle esperanza. Así, antes de entregarse a cavilar sobre sus errores, la persona puede morir en un estado mental más sereno.
Al hombre que clamó "¿Cree usted que Dios me perdonará alguna vez mis pecados?", le diría: "El perdón existe ya en la naturaleza de Dios; ya está presente. "Errar es humano, y perdonar es divino." Pero ¿puede usted perdonarse verdaderamente a sí mismo? Ahí está realmente el problema.
Sogyal Rimpoché- El Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte.