
Eso es, dijo Sidhartha. Y cuando aprendí eso, repasé mi vida y vi que había sido también como un río, y Sidhartha el niño, Sidhartha el hombre maduro, y Sidhartha el viejo se hallaban separados tan sólo por sombras, no por la realidad. Las vidas previas de Sidhartha no se hallaban en el pasado; ni su muerte y su retorno a Brahma, en el futuro. Nada era, nada será. Todo es realidad y vivencia.
Hermann Hesse