
La práctica es simple. El colocar el pan en la tostadora es mi recordatorio, una señal de stop visual y táctil. Durante los tres minutos en que la tostada se está dorando, respiro, calmando mi actividad mental y física. Esperar la tostada es, para mí, una oportunidad para experimentar la paz.
Las calles y autopistas de los Estados Unidos utilizan un símbolo para el stop: una señal octogonal roja con letras blancas donde pone: "STOP". En la educación vial, aprendemos que cuando vamos en coche y vemos esa señal hemos de detenernos por completo. Se nos enseña a mantener una plena atención mirando a nuestra derecha, a nuestra izquierda, al paso de cebra y por el retrovisor antes de proseguir. Eso es una práctica de plena atención, la práctica del detenerse ...
Tracy D. Sarriugarte & Peggy Rose Ward