Relación directa

Si eres realmente serio respecto a todo esto, únicamente puedes empezar con lo-que-es. En este caso, lo-que-es es nuestro ser, sencillamente lo que somos en cualquier momento. Somos el contenido de nuestra consciencia, el cual has de comprender ahora.
Eso exige recogimiento o atención en el ser, exclusivamente en el momento presente. Debemos mantener una relación directa con todo aquello en que la vida ha hecho que nos fijemos.
... Cada instante es extremadamente importante cuando te das cuenta de cómo únicamente en el siempre presente ahora se abre la puerta hacia la libertad.
Albert Blackburn

La voz de Dios

El maestro dijo: "Todo es Dios". Y el adepto, en cuanto lo oyó, entendió: "Dios es la única realidad". La Divinidad se halla en todas las cosas; intangible, sin sufrimiento. Todo el mundo, sujeto u objeto, no es más que el velo de su maya.
... Percibió una especie de enorme y luminosa nube ... libre de la fuerza de la gravedad. Totalmente absorto en sí mismo, se mantuvo en medio de la calzada cuando, de repente, apareció un elefante dirigiéndose hacia él. El conductor, sentado en la nuca del animal, empezó a gritarle: "¡Apártate! ¡Deja paso!" El adepto oyó y vio el elefante con toda claridad, a pesar de su éxtasis, pero no se apartó de su camino. Se dijo a sí mismo: "¿Por qué me he de apartar? Soy Dios y el elefante es Dios. ¿Acaso Dios ha de tener miedo de sí mismo?" Y sin miedo alguno avanzó hacia el animal ... en el último momento, el elefante lo agarró con su trompa, apartándole y depositándole, no muy amablemente, sobre el polvo al borde de la calzada.
El adepto, completamente aplastado y cubierto de polvo, se dirigió hacia donde estaba su maestro y le relató el suceso. El gurú le dijo: Tienes razón: eres Dios y el elefante es Dios, pero ¿por qué no hiciste caso de la voz de Dios que te hablaba desde lo alto, bajo la forma del conductor del elefante?
Parábola India
Wisdom of India, de Heinrich Zimmer

Ves a través

Un instante es eternidad;
la eternidad es en el ahora.
Cuando ves a través de este único instante
ves a través del que ve.
Wu-Men

Por un latido

[Frederic, de 6 años, estaba con su madre, de picnic. Se quedó dormido y oyó una orquesta]
... Vi la oportunidad de escaparme cruzando un arroyuelo y me encontré en una pradera bañada por el sol. Me tumbé en el suelo entre ondulantes y fragantes hierbas, lo bastante altas como para hacerme invisible, mientras escuchaba en la distancia los arpegios del piano y el lamento del violonchelo.
Entonces, de súbito, empecé a oír un zumbido junto a mi oreja. Me sentí aterrorizado. Una enorme y aterciopelada abeja daba vueltas en torno a mi cabeza, tocándola casi. Pero entonces me ignoró y fue a posarse en una flor morada tan próxima a mí que me resultaba inmensa y difusa. Y la empezó a chupar.
En el preciso instante sucedió: de repente todo mi miedo se evaporó, pero al hacerlo, la abeja, el sol, la hierba y yo desaparecimos. La luz del sol, el cielo, la vegetación, la abeja y yo nos fusionamos, nos fundimos y, sin embargo, seguimos siendo el sol, el cielo, la hierba, la abeja y yo.
Puede que durara un latido, una hora, o un año. Era eterno.
Entonces, de la misma manera súbita, la hierba volvió a ser hierba y yo fui yo de nuevo, pero rebosando un indescriptible gozo.
Frederick Franck
La devoción es la esencia del camino; si en todo momento pensamos en el guru y en todo momento sentimos devoción ferviente, cualquier cosa que ocurra se percibe como su bendición. Si practicamos con esta devoción constantemente presente; eso en sí ya es oración.
Cuando todos los pensamientos están imbuidos de devoción al guru, existe una confianza natural de que esto se encargará de cualquier cosa que pueda suceder. Todas las formas son el guru, todos los sonidos son oración y todos los pensamientos, los bastos y los sutiles, surgen como devoción. Todo se libera espontáneamente en la naturaleza absoluta, como nudos en el cielo.
Dilgo Khyentse Rimpoché
Quieres hacer algo para ayudar a la situación mundial? Entonces, mira en tu interior, pues no tienes que olvidar que todo comienza en el individuo. A medida que cambies tu conciencia hacia el amor, la paz, la armonía y la unidad, la conciencia del mundo entero cambiará. Pero no siempre resulta muy agradable al principio. Encontrarás puntos oscuros que necesitan ser aclarados en tu interior. Encontrarás que tus motivos no siempre son los más elevados, y que tus gustos y disgustos son mucho más pronunciados de lo que hubieras imaginado. Te darás cuenta de que eres muy dada a discriminar cuando no debiera haber discriminación alguna, pues todos sois uno bajo Mi mirada. Te darás cuenta de que el amor que os profesáis entre vosotros no es como debiera. Comienza poniendo todas las cartas sobre la mesa, ten la determinación de hacer algo al respecto, y comienza a hacerlo ahora. No existe mejor momento. Yo Estoy aquí para ayudarte. Llámame, y déjame guiar cada uno de tus pasos.
Eileen Caddy