Cuando hagas algo, hazlo con todo tu ser. Una cosa a la vez. Ahora, me siento aquí y como. Para mí, en el mundo no existe nada más que esta comida, esta mesa. Como con total atención. Y así has de hacerlo ... con todo.
George I. Gurdjieff
Si sueltas un poco, tendrás un poco de paz. Si sueltas mucho, tendrás mucha más paz.
O sea, donde estés apegado, suéltalo y regresa al centro. Aprende a ver todo movimiento
vital con equilibrio y apertura.
Achaan Chah

La Ley que Casa todas las Cosas

La nube sólo es libre
de ir con el viento.
La lluvia sólo tiene
libertad para caer.
El agua sólo es libre
cuando se une,
en sus descensos,
o en su ascenso al aire.
En la ley hay descanso
si amas la ley,
si la penetras cantando
como el agua cuando baja.
Wendell Berry

Dios es siempre ahora

... el estado de plenitud es siempre presente. Nunca es en el pasado ni en el futuro. Dios es siempre ahora.
Nuestra meditación siempre es ... otro paso hacia el eterno ahora de Dios. Cada vez que meditamos damos otro paso hacia la vida divina que anima, rezumando abundancia, a todo el que se abre a ella dando este paso de alejarse del "yo".
Al dar este paso descubrimos la paradoja que surge, cotidianamente, de la divina paradoja: una vida totalmente presente, completamente libre de ensoñaciones y fantasías, donde todo es actualizado y completado y, sin embargo, en continua expansión hacia la trascendencia. La divina paradoja es amor. Pero como crecimiento, esta entrada en la divinizadora experiencia del momento presente implica dolor. Es el dolor de madurar. Surge de la necesidad de dejar atrás las primeras etapas de desarrollo, todo lo que hemos sido, para dirigirnos hacia aquello en que hemos de convertirnos.
John Main

"Lo que vemos depende de las teorías que usamos para interpretar nuestras observaciones"

Albert Einstein

Cuando observes tus planes para este año y veas que lo que piensas es posible para ti, recuerda la cita de hoy. Esta no es una observación mística o espiritual, es un hecho científico.

No hay una sola realidad que gobierne lo que puedas lograr. Si fuera cierto, todos lograríamos casi que lo mismo.

De hecho, la realidad que vemos es la realidad que construimos en nuestras creencias. Pensamos que es real porque lo hemos estado haciendo así toda la vida y nuestra experiencia generalmente coincide con muestras creencias.

Pero, como Einstein le indicó a su compañero científico Werner Heisenberg, si generamos una nueva teoría, obtendremos nuevos resultados.

¿Qué tal esto? Construye una nueva teoría que establezca que vas a obtener 10 veces mejores resultados de los que obtuviste en el 2009. Tu nueva teoría indica que los límites del pasado estaban errados.

Entonces planifica y actúa como si esa teoría es cierta. Eso fue lo que hiciste con la vieja teoría y funcionó, así que la nueva teoría también trabajará.

Esto se denomina un salto cuántico. Las pequeñas partículas lo hacen todo el tiempo - saltan grandes distancias sin existir en el espacio intermedio.

Da tu salto cuántico este año. ¡Si las pequeñas partículas pueden hacerlo, también tú! De eso es de lo que estás hecho.

Horn Creek Productions LLC

Deja de leer por un instante

Deja de leer por un instante e imagina que vas a morir dentro de un minuto. Lo último que vas a experimentar será la lectura de estas páginas, sentado en esa habitación, llevando las ropas que llevas puestas, pensando y sintiendo lo que ahora mismo estás pensando y sintiendo ... Éste es el final de tu vida. No tienes tiempo para nada más. No tienes tiempo para dejar una nota o llamar por teléfono. Tu vida se ha agotado. Morirás en un minuto. Todo lo que puedes hacer es experimentar lo que es, ahora mismo
Es un ejercicio muy simple, pero realmente profundo. Te lleva al presente muy rápidamente. Las proyecciones de los seis reinos1 se desvanecen. Dejas de pelear, dejas de necesitar, dejas de preocuparte por el bienestar físico, dejas de anhelar, dejas de esforzarte por alcanzar algo, dejas de preservar lo que tienes. La iluminación, el llegar, la realización, todo deja de tener sentido. Simplemente estás presente. Ésta es una manera de cortar la red de la existencia. Ten absoluta claridad sobre este punto.
Ken Mcleod
1.- En el budismo se dice que existen seis reinos de existencia: el de los cielos, el de los infiernos, el de los humanos, el de los espíritus hambrientos, el de los animales y el de los dioses que luchan.
La lección más importante que hay que aprender en la vida es el amor. El amor es tan fuerte que es inquebrantable y, sin embargo, es intangible. Puedes conocerlo, puedes sentirlo, y sin embargo no puedes cogerlo, pues tan pronto como lo intentes resbalará como el mercurio. El amor no puede ser poseído; es libre como el viento y se mueve donde quiere. Muévete con él. El amor es unidad y totalidad. El amor no conoce limitaciones ni barreras. Con el amor llega la libertad. Es el miedo lo que ata y limita a un alma; es el amor lo que libera y corta las ataduras. El amor abre todas las puertas, cambia vidas enteras y ablanda los corazones más duros. El amor es creativo; construye, creando belleza, armonía y unidad. Trabaja en favor de todo, no en contra de nada. El amor trae tal alegría que no se puede contener. Danza y canta por medio de la vida. ¿Hay amor en vuestro corazón? ¿Os amáis los unos a los otros? El amor empieza en ti y se expande cada vez más en el exterior.
La Voz Interior -Eileen Caddy

El universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo que la naturaleza nos ha dado porque el universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones y nos envía el reflejo de nuestra propia energía bajo la forma de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida. Si te identificas con el éxito, tendrás éxito. Si te identificas con el fracaso, tendrás fracasos. Así podemos observar que las circunstancias que vivimos son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra habladuría interna. Aprende a ser como el universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios, siendo como un espejo sin emociones aprendemos a hablar de otra manera. Con el mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones emocionales excesivas, simplemente permite que una comunicación sincera y fluida exista. No te dés mucha importancia, sé humilde pues cuanto más te muestras superior, inteligente y prepotente, más te vuelves prisionero de tu propia imagen y vives en un mundo de tensión e ilusiones. Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de la opinión de los otros y llevarás una vida tranquila volviéndote invisible, misterioso, indefinible e insondable como el Tao. No compitas con los demás, vuélvete como la tierra que nos nutre que nos da de lo que necesitamos. Ayuda a los otros a percibir sus cualidades, sus virtudes y a brillar. El espíritu competitivo hace que crezca el ego y crea conflictos inevitablemente. Ten confianza en ti mismo, preserva tu paz interna evitando entrar en la provocación y en las trampas de los otros.

En la primera ocasión (entre los 8 y 10 años) me encontraba a solas en el jardín, cavilando. Pasó volando un cuco y empezó a cantar. Experimenté una sensación que sólo puedo describir como el efecto producido por la rotación de un caleidoscopio. Había una sensación de intemporalidad. No era tan sólo que el tiempo se hubiera detenido o que toda duración hubiera cesado, sino que yo mismo me encontraba también fuera del tiempo. Sabía, de algún modo, que formaba parte de la eternidad. Y había también una sensación de ausencia de espacio. Perdí la consciencia de mi entorno. Con este distanciamiento sentí un gozo nunca antes conocido y al mismo tiempo un anhelo tan grande -por algo que desconocía- que dificilmente era diferenciable del sufrimiento ...
La segunda vez ocurrió después de la primera. Era un día absolutamente tranquilo, lleno de luz. En el jardín todo era resplandeciente, sobrecogedor, como en impaciente espera. De repente me sentí convencido de la existencia de Dios como si tan sólo tuviera que extender la mano para tocarle. Y, al mismo tiempo, volvió a aparecer aquel sublime gozo e indescriptible anhelo similar quizá al de vivir exiliado de tu hogar. Parecía que mi corazón iba a salírseme del cuerpo.
Relato del Reru