
Tengo ya setenta y ocho años y a lo largo de mi vida he visto muchas cosas. Muchos jóvenes han muerto, muchas personas de mi edad han muerto, muchas personas mayores han muerto. Muchas personas encumbradas han descendido. Muchas personas de posición humilde se han encumbrado. Muchos países han cambiado. Ha habido muchos desórdenes y tragedias, muchas guerras y plagas, mucha y terrible destrucción en todo el mundo. Y, no obstante, todos estos cambios no son más reales que un sueño. Si se mira a fondo, se advierte que no hay nada permanente ni constante, nada, ni siquiera el menor pelo del cuerpo. Y esto no es una teoría, sino algo que realmente podeis llegar a conocer, percibir y ver incluso con vuestros propios ojos.
Muchas veces me pregunto: "¿Cómo es que todo cambia?" Y sólo encuentro una respuesta: Así es la vida. Nada, nada en absoluto posee el menor carácter duradero.
Sogyal Rimpoché