Así pues, ¿quién eres?

Así pues, ¿quién eres? No eres los objetos exteriores, no eres los sentimientos, no eres los pensamientos. Sin esfuerzo alguno eres consciente de todos ellos, de modo que no eres ellos. ¿Quién o qué eres tú? Repítetelo así a ti mismo: "Tengo sentimientos, pero no soy esos sentimientos. ¿Quién soy? Tengo pensamientos, pero no soy esos pensamientos. ¿Quién soy?..."
De este modo ve retrocediendo hacia el origen de tu consciencia. Vuelve al Testigo; descansa en el Testigo. No soy los objetos, ni los sentimientos, ni los deseos, ni los pensamientos. Pero entonces, la gente comete, generalmente, un grave error. Creen que si se basan en el Testigo no van a ver algo o sentirán algo, algo realmente vívido y especial. Pero no vas a ver nada. Y si ves algo, será tan sólo otro objeto: otro sentimiento, otro pensamiento, otra sensación, otra imagen. Pero todo eso son objetos, eso que tú no eres.
No, basándote en el Testigo lo único que percibirás será una sensación de libertad, una sensación de liberación, una sensación de alivio... de alivio al sentirte libre de la terrible constricción del sentirte identificado con esos nimios, minúsculos objetos finitos, tu pequeño cuerpo, tu pequeña mente y tu pequeño ego, los cuales son objetos que pueden ser vistos y, por lo tanto, no son el verdadero Observador, el auténtico Ser, el puro Testigo, lo que tú realmente eres.
Ken Wilber

La Gran Búsqueda

En su forma más elevada, el buscar adopta la forma de la Gran Búsqueda Espiritual. Deseamos salir de nuestro estado no iluminado (de pecado, engaño o dualidad) y pasar a un estado iluminado más espiritual. Deseamos abandonar el lugar donde se encuentra el Espíritu e ingresar donde el espíritu mora.....
La Gran Búsqueda es, sencillamente, ese impulso, el impulso final, que obstaculiza la presente realización del Espíritu. Y es así por una sencilla razón: La Gran Búsqueda presupone la pérdida de Dios. La Gran Búsqueda refuerza errónea creencia de la no presencia de Dios y, de esta manera, vela por completo la realidad de Su presencia inmanente. La Gran Búsqueda, fingiendo amar a Dios, es en realidad el mecanismo por el cual apartamos a Dios; el mecanismo mediante el cual prometemos hallar mañana aquello que existe únicamente en el ahora intemporal; el mecanismo que obcecadamente nos fija en el futuro haciendo que nos perdamos el evanescente presente y con él, el rostro sonriente de Dios.
Ken Wilber
Veo que quienes desearían dominar el mundo,
y actúan con esa finalidad, no lo conseguirán.
El mundo es un recipiente sagrado;
No es algo sobre lo que se puede actuar.
Quienes actúan sobre él lo destruyen;
Quienes se aferran a él lo pierden.
Unas cosas van adelante y otras las siguen;
Unas son calientes y otras soplan frías;
Unas son firmes y fuertes, otras sumisas y débiles.
unas se alzan mientras otras caen.
Por eso el Sabio:
Rechaza lo extremo, lo excesivo y lo extravagante.
Lao-Tse
Tao Te Ching