Dimensiones ocultas

La clave para esta libertad es comprender que en el momento presente, no hay tiempo. Los evangelios de las más importantes religiones del mundo hacen referencia en sus enseñanzas al "eterno presente", instruyendo a los buscadores de Dios en no mirar más lejos de donde se encuentran al buscar el reino de los cielos. En otras palabras: la eternidad es ahora.
Aprendiendo a olvidarnos del tiempo a través de la focalización en el presente, comenzamos a descubrir las dimensiones ocultas de la experiencia cotidiana, la cual siempre ha estado ahí, accesible, pero velada por nuestras ligaduras con el tiempo. El presente es una puerta hacia la eternidad.
Ram Dass
Buda se halla en el bosque de Kosambi y se agacha para tomar del suelo un puñado de hojas de simsapa, y les pregunta a sus discípulos:
¿Qué creéis que hay en mayor cantidad, el puñado de hojas de simsapa que he reunido en mi mano o todas las que hay en el bosque?
Una bagatela son las hojas que tiene el Buda en su mano en comparación con las que hay en el bosque, dicen los discípulos.
Pues de la misma manera, agrega Buda, son muchas las cosas que he comprendido plenamente pero no os he revelado; y son pocas las cosas que os he confiado. ¿Por qué no os las he confiado? Porque, ciertamente, no son útiles, no son esenciales para la vida pura, no conducen al desapego, al desapasionamiento, a la cesación, a la tranquilidad, a la comprensión total, a la iluminación, al Nirvana, por eso no las proclamo.
Ningún cuerpo humano ha ascendido al cielo: la esencia etérica de esta región no puede albergar formas corpóreas; no obstante, todas las almas tendrán la posibilidad de entrar —y, de hecho, entrarán— en los reinos celestiales cuando, a causa de la muerte o por medio de la trascendencia espiritual, se despojen de la conciencia física y se reconozcan como seres angélicos ataviados de pensamientos y de luz. Todos estamos hechos a imagen de Dios, somos seres dotados de conciencia imperecedera, envueltos en diáfana luz celestial, una herencia que se encuentra sepultada bajo el terrón de carne. Sólo podremos reconocer dicha herencia por medio de la meditación. No existe otro camino; ese logro no se alcanza a través de la lectura de libros o del estudio filosófico, sino por la devoción y la oración contínua y la meditación científica que eleva la conciencia hacia Dios.”
Paramahansa Yogananda

Estate atento

No te intereses por nada ni nada investigues; deja a la mente
en su propia esfera ...
no veas fallos en ninguna parte,
no te tomes nada a pecho,
no ansíes signos de progreso ...
Aunque puedan decirte que eso es lo que significa "ausencia de atención",
no seas presa de la pereza.
Estate atento examinándote constantemente.
Gampopa