Dar esperanza y encontrar perdón


Me gustaría destacar dos puntos cuando se ofrece ayuda espiritual a un moribundo: dar esperanza y encontrar perdón.
Siempre que esté con una persona moribunda, insista en lo que ella ha logrado y hecho bien. Ayúdela a sentirse lo más constructiva y satisfecha posible respecto a su vida. Concéntrese en sus virtudes y no en sus defectos. Las personas moribundas suelen ser excepcionalmente vulnerables a la culpa, el pesar y la depresión; permita a la persona expresar libremente estos sentimientos, escúchela y dése por enterado de lo que le diga. Al mismo tiempo, y si se dan las condiciones necesarias, recuérdele que tiene la naturaleza de buda y anímela a tratar de reposar en la naturaleza de su mente mediante la práctica de la meditación. Recuérdele sobre todo que el sufrimiento y el dolor no son todo su ser. Busque el modo más hábil y delicado posible para inspirar a la persona y darle esperanza. Así, antes de entregarse a cavilar sobre sus errores, la persona puede morir en un estado mental más sereno.
Al hombre que clamó "¿Cree usted que Dios me perdonará alguna vez mis pecados?", le diría: "El perdón existe ya en la naturaleza de Dios; ya está presente. "Errar es humano, y perdonar es divino." Pero ¿puede usted perdonarse verdaderamente a sí mismo? Ahí está realmente el problema.
Sogyal Rimpoché- El Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte.

Toma el único asiento


Cuando tomamos el asiento único de nuestro cojín de meditación, nos convertimos en uno con nuestro monasterio. Creamos el espacio compasivo que permite que surjan todas las cosas: penas, soledad, vergüenza, deseo, lamento, frustración, felicidad.
Permite que tu cuerpo se siente con comodidad en tu silla o tu cojín. Toma una postura estable, erguida y conectada con la tierra. Siéntate como lo hizo Buda en la noche de su iluminación, con gran dignidad y enraizamiento, viendo tu capacidad para afrontar todo aquello que se presente. Mantén los ojos cerrados y haz que tu atención se dirija a la respiración. Deja que ésta circule con libertad por el cuerpo. Haz que cada respiración aporte calma y serenidad. Mientras respiras, siente tu capacidad de abrirte en cuerpo, corazón y mente. Abre tus sentidos, tus sentimientos, tus pensamientos. Vuélvete consciente de lo que experimentas como cercano al cuerpo, cercano al corazón y cercano a la mente. Respira y crea espacio. Deja que el espacio se abra, para que pueda surgir cualquier cosa. Deja que se abran las ventanas de tus sentidos. Se consciente de cualquier sentimiento, imagen, sonido e historia que se presenten. Sigue sintiendo tu estabilidad y comunicación con la tierra, como si hubieras tomado el único asiento en el centro de la vida, y te hubieras abierto a la consciencia de esta danza. Mientras estás sentado, reflexiona sobre el beneficio del equilibrio y la paz de tu vida. Experimenta tu capacidad de permanecer inamovible, a medida que cambien las estaciones de la vida. Todo lo que surja desaparecerá. Reflexiona en como los gozos y las penas, los acontecimientos agradables y desagradables, individuos, naciones, e incluso civilizaciones, nacen y mueren. Toma el único asiento, y descansa con un corazón de ecuanimidad y compasión en el centro de todo ello. Siéntate de este modo, digno y presente, el tiempo que lo desees. Tras un rato, todavía centrado y sereno, abre tus ojos. Luego ponte de pie y da algunos pasos, caminando con el mismo enraizamiento y dignidad. Practica sentándote y caminando de este modo, experimentando tu capacidad de estar abierto, vivo y presente con todo lo que surge de esta tierra.
Jack Kornfield

La Luz de las sonrisas


Encenderé la lámpara de las sonrisas, y el velo de mi melancolía desaparecerá.
A la luz de mis sonrisas descubriré mi alma, que había permanecido oculta
tras las tinieblas acumuladas a través de las edades.
Cuando me encuentre a mí mismo, atravesaré todos los corazones
con la antorcha de las sonrisas de mi alma.
Mi corazón sonreirá primero; luego, mis ojos y mi rostro, y después cada parte de mi cuerpo irradiará la luz de las sonrisas.
Correré entre zarzas de los corazones melancólicos y encenderé una hoguera
con todas las tristezas.
Soy el irresistible fuego de las sonrisas; avivaré mi fuego con la brisa del gozo divino,
abriendo una senda de luz a través de la oscuridad de todas las mentes.
Mis sonrisas transmitirán las sonrisas de Dios, y quienquiera que encuentre en mi camino
podrá captar el aroma de mi divino gozo.
Brindaré antorchas de fragantes y purificadoras sonrisas a todos los corazones.
Al sonreir aun cuando sea difícil hacerlo, ayudaré a sonreir a quienes lloran.
Paramahansa Yogananda

Presta atención a la pausa: la pausa entre dos pensamientos, al breve y silencioso espacio entre las palabras de una conversación, entre las notas de un piano o de una flauta, o al breve descanso entre la inspiración y la espiración. Cuando prestas atención a esas pausas, la conciencia de «algo» se convierte simplemente en conciencia. Surge de dentro de ti la dimensión informe de pura conciencia y reemplaza la identificación con la forma.
La verdadera inteligencia actúa silenciosamente. Es en la quietud donde encontramos la creatividad y la solución a los problemas.
Cuando miras un árbol o un ser humano desde la quietud, ¿quién está mirando? Algo más profundo que la persona. La conciencia está mirando a su creación. En la Biblia se dice que Dios creó el mundo y vio que era bueno. Eso es lo que ves cuando miras sin pensamiento, desde la quietud.
Eckhart Tolle- Silencio y Quietud

El nacimiento y la muerte de las hojas forma parte de ese ciclo
superior que se mueve entre las estrellas.
Rabindranath Tagore

Meditación sobre el Silencio

Mi silencio, cual una esfera en expansión se extiende por doquier.
Mi silencio se propaga cual una melodía de la radio: hacia arriba y hacia abajo,
a la izquierda y a la derecha, interior y exteriormente.
Mi silencio se esparce como una hoguera de bienaventuranza; en él se queman los matorrales de las tristezas y los altos robles del orgullo.
Mi silencio, como el éter, todo lo atraviesa, llevando consigo las canciones de la tierra, de los átomos y de las estrellas, a las estancias de la infinita mansión del Espíritu.
Paramahansa Yogananda

El viaje


Un día finalmente supiste lo que debías hacer, y empezaste, aunque las voces a tu alrededor continuaban gritando sus malos consejos, a pesar de que toda la casa empezara a temblar y sintieras el viejo tirón en tus tobillos.
“¡Arregla mi vida!”
cada voz gritaba.
Pero no te detuviste. Sabías lo que debías hacer, a pesar de que el viento levantó con sus dedos rígidos los cimientos mismos,
a pesar de que su melancolía
era terrible.
Era lo suficientemente
tarde, y una noche salvaje,
y el camino lleno de ramas caídas y de piedras.
Pero poco a poco, mientras dejabas atrás sus voces,
las estrellas comenzaron a arder entre las capas de nubes,
y hubo una nueva voz que lentamente reconociste como propia,
que te acompañó mientras te adentrabas más y más en el mundo,
decidida a hacer la única cosa que podías hacer,
decidida a salvarla única vida que podías salvar.
Mary Oliver

El Guru es el medio



El existe verdaderamente en el interior de cada persona. El hombre está hecho de la Verdad. Es una jarra hecha de la arcilla de Dios. De la misma forma que hay olas en el océano, cada alma individual es una ola de Dios. Las olas se alzan en el océano, danzan en él por un rato y luego se sumergen de nuevo. Las olas no son el océano, surgen del océano. El que pierde a sí mismo en esta conciencia realiza a Dios.
Es por ello que siempre digo:
"Medita en tu Ser interior, adora a tu Ser, inclínate ante tu Ser, respeta a tu Ser, comprende a tu Ser. Tu Ram vive dentro de tí como tu". Medita en El. Una vez has realizado Eso no hay nada que tengas que aceptar o rechazar porque te conviertes en el Ser del mundo. El mundo se convierte en tu mismo Ser. Vive en el mundo como el Ser. Olvida la dualidad. La dualidad no es buena. Los Vedas dicen: "La persona que ve siempre a Dios como separado de él experimentará todo tipo de miserias, nunca experimentará la felicidad". En el Vicharasagara se dice: "La persona que siempre considera a Dios como diferente a sí mismo vivirá siempre en temor". Véelo a El en tu interior. Es con profundo respeto que os doy la bienvenida con todo mi corazón.
SADGURUNATH MAHARAJ JAYA!
Swami Muktananda

El amado atrae al amante

Corremos furiosamente detrás del amante,
pero cuando este llega, estamos ausentes.
Eres un amante de Dios, pero Él es tal
que cuando arriba, no hay una sola gota
de tu ser, pues con Su mirada cientos
como tú se marchitarían,
sois como la sombra enamorada del sol.
Cuando la fuerza de la luz aparece, os desvanecéis.
Huis de vosotros mismos.
Rumí
¿Qué es lo que nos impide cruzar el umbral?

Si miras profundamente en tu interior, verás que te niegas a cruzar. La imagen de ser alguien está muy profundamente enraizada. Ello estimula la inseguridad, pero incluso esta inseguridad proporciona un soporte para el ego. Déjala ir.

¿Cómo se consigue esa actitud de «dejar ir», de «soltar»?

El «soltar» es un resultado de la comprensión, pero ésta no tiene nada que ver con el análisis ni con ningún proceso de razonamiento. Llega por medio de la investigación, por medio de la observación. Naturalmente, puedes observar una cosa detrás de otra, pero la comprensión verdadera es instantánea cuando todos los elementos que configuran una visión global te devuelve al silencio y en el silencio está la confirmación de la no-existencia de la persona.

Pero yo sé ya todo esto. ¿Cuál es entonces el problema?

Puede haber todavía una especie de reflejo. Supongamos que tú tocas el piano con un cierto grado de capacidad, pero te resulta difícil interpretar piezas que requieren una mayor pericia. Te diriges a un profesor de piano que te enseña el método apropiado para interpretar esas piezas. Regresas a tu casa satisfecho, pero, al siguiente día, cuando empiezas a tocar, adviertes que estás cayendo en los viejos hábitos. Esto lleva un cierto tiempo. Tienes la convicción de que no eres nadie, pero surgen momentos en tu vida diaria en que te encuentras a ti mismo reaccionando. Ves el acontecimiento, ves tu entorno, pero todavía colocas la imagen de un yo entre el acontecimiento y tú. Eso es normal. No te sientas frustrado por ello. Obsérvalo y puedes estar seguro de que llegará el momento en que ya no volverás al reflejo de proyectar una imagen de ti mismo.

¿Cómo podemos reconocer nuestra naturaleza real?

Puedes saber lo que no eres, pero no puedes saber lo que eres. ¿Conoces realmente lo que no eres? Tu cuerpo cambia, tus emociones y sensaciones cambian. Tus ideas son ahora completamente diferentes a las que tenías hace diez años. Toma nota de todo lo que en ti está cambiando. Hay ya paz en una mirada silenciosa. Cuando llegues a estar familiarizado con lo que no eres, sentirás una distancia, un espacio, entre la actitud de observación y lo observado, hasta que llega el momento en que sientes lo que eres sin sentirlo. Esto no es el simple proceso de conocer algo. Esto está fuera de la relación sujeto-objeto. Esto es ser-conocimiento.

¿Qué puede decir sobre la gracia?

Todo lo que puede ser percibido, incluso tu propia imagen, es sólo mente. La mente existe en ti, en la conciencia. Así, cuando tu escucha es inocente, hay apertura; apertura a las funciones de la mente, a la energía en movimiento. Estar abierto a la apertura es la gracia. Ella te está esperando. No puede ser alcanzada por medio de la voluntad.

Jean Klein

El pato

Ahora estamos preparados para
contemplar algo especial.
Es un pato nadando en el mar,
lejos, más allá de donde rompen las olas,
acunado por el mar de fondo.
Hay una marejada en el Atlántico
y él forma parte de ella.
Él descansa mientras el Atlántico se agita ...
porque él descansa en el Atlántico.
Probablemente
desconoce la inmensidad del océano.
Como tú.
Pero se da cuenta de ello.
Y te pregunto:
"¿Qué es lo que hace?"
Se abandona.
Reposa en lo inmediato
como si fuera lo infinito ...
lo cual en realidad es.
Eso es religión
y el pato la vive.
¿Y tú?
Donald C. Babcock

La puerta sin puerta

... Quizá estés contemplando la montaña relajándote en el fácil
estado de tu vivencia del momento presente, cuando, de repente, la
montaña lo es todo y tú no eres nada. Tu sensación de identidad
separada desaparece completa y repentinamente y sólo permanece aquello que va surgiendo a cada instante. Eres perfectamente consciente, estás perfectamente atento y todo parece completamente normal ... excepto que no puedes encontrarte.
No estás de esta parte de tu cara contemplando la montaña ahí enfrente. Simplemente eres la montaña, eres el cielo, eres las nubes eres todo aquello que surge a cada instante, muy simple y claramente.
... Y, además, una vez vislumbras ese estado, ése al que Buda llama
"Único Sabor", porque tú y el universo sois un único sabor o una única
experiencia, resulta obvio que no eres tú el que se adentra en este estado
sino más bien este estado, de una manera realmente profunda y misteriosa,
ha sido tu condición primigenia desde un tiempo inmemorial. De hecho, nunca
has dejado de ser ese estado ni un solo segundo.
Por eso la gente del Zen lo llama "La Puerta Sin Puerta". Desde esta parte,
parece que tengas que hacer algo para lograr ese estado, parece como si
tuvieras que atravesar una puerta. Pero cuando así lo haces y te das la
vuelta mirando hacia atrás, no hay puerta alguna ni nunca la ha habido.
Ken Wilber

Nunca pierdas la esperanza

Si has abandonado la esperanza de llegar a ser alguna vez feliz, anímate. Nunca pierdas la esperanza ya que tu alma, siendo reflejo del Espíritu siempre gozoso, es, en esencia, la felicidad misma.
Si mantienes cerrados los ojos de tu concentración, no podrás ver el sol de la felicidad que resplandece en tu interior. No obstante, por muy cerrados que mantengas los ojos de tu atención, es un hecho irrebatible el que los rayos del sol de la felicidad están siempre tratando de atravesar las cerradas puertas de tu mente. Abre las ventanas de la serenidad, y descubrirás dentro de tu propio ser el súbito resplandor del deslumbrante sol de la dicha.
Si recoges la atención en tu interior, podrás percibir los gozosos rayos del alma. Al entrenar tu mente en el arte de apreciar el hermoso panorama de los pensamientos que existe en el reino invisible e intangible yacente en tu interior, podrás disfrutar de estas percepciones. No bases tu felicidad únicamente en deliciosas comidas, la posesión de vestimentas hermosas, casas impecables con muebles confortables y toda clase de lujos. Todas estas cosas encerrarán tu felicidad tras los barrotes de las apariencias y de las trivialidades. En lugar de ello, vuela en el aeroplano de tu visualización sobre el ilimitado imperio de los pensamientos, y contempla allí las vastas cimas cordilleranas formadas por tus nobles aspiraciones espirituales de autosuperación y de ayudar también a los demás a superarse.
Deslízate por sobre los profundos valles de la compasión universal; sobrevuela los géiseres del entusiasmo y las Cataratas del Niágara de la sabiduría perenne, y precipítate hacia las augustas cúspides formadas por la paz de tu alma. Y remóntate sobre el río ilimitado de la percepción intuitiva, hacia el reino de la omnipresencia de Dios.
Allí, en su mansión de bienaventuranza, bebe del manantial de su sabiduría susurrante, y sacia así la sed de tu deseo. Come con Él los frutos del amor divino, en la sala de banquetes de la eternidad. Si has decidido encontrar la dicha dentro de ti, tarde o temprano la hallarás; búscala ahora mismo, diariamente, a través de la meditación constante y cada vez más profunda. Haz un verdadero esfuerzo por adentrarte en tu interior, y encontrarás allí la anhelada felicidad.
Paramahansa Yogananda

El corazón de la presencia

Si quieres ser libre,
conócete como el Ser,
el testigo de todo,
el corazón de la atención.
Deja a un lado tu cuerpo.
Establécete en tu propia vivencia.
Serás, de una vez, feliz.
Sereno para siempre.
Libre para siempre.
Sin forma y libre,
más allá del alcance de los sentidos,
el testigo de todas las cosas.
!Sé feliz pues!
Bien o mal,
alegría y tristeza,
eso pertenece sólo a la mente,
no a ti.
Tú eres en todas partes,
eternamente libre.
Ashtavakra Gita
El bien supremo es como el agua.
El agua es buena, pues beneficia a las diez mil cosas
y, sin embargo, no compite con ellas.
Mora en lugares que la masa humana detesta,
Y por lo tanto está próxima al Camino.
Lo idóneo para vivir es la tierra;
Lo idóneo para la mente es la hondura;
Lo idóneo para dar es ser como el Cielo;
Lo idóneo para hablar es la sinceridad;
Lo idóneo para gobernar es el orden;
Lo idóneo para resolver asuntos es la habilidad;
Lo idóneo para la actividad es hacer las cosas a tiempo.
Sólo quien no compite no cae en falta.
Lao-Tse

El Camino de los Siddhas

¿Es fácil el camino de los Siddhas? No, en absoluto. Ni siquiera lo es para los mismos Siddhas que han trabajado muy duro para obtener la liberación. Sin embargo, es fácil para aquellos que reciben la gracia de un Siddha.
Un Siddha conduce a sus devotos al estado de libertad total (Kaivalya), sin causarles trabajo y agonía.
El estado de un Siddha es sumamente difícil de lograr, pero se convierte en algo fácil cuando el alma limitada recibe Shakti (energía divina) por el favor del Siddha.
Los Siddhas habitan en su propio mundo. El mundo de los Siddhas está situado muy en lo alto y su naturaleza no opone ninguna resistencia, obstáculo o impedimento. En ese mundo no existe ni sol ni sombra, ni día ni noche. No hay sufrimiento físico.
Siddha Loka es un vasto reino inundado de dicha. Está iluminado, pero no con luz del sol o de la luna. Todos sus árboles, flores y enredaderas, jardines y montañas están llenos de fulgor de la conciencia. Sólo la conciencia brilla y resplandece. La gran Kundalini ha creado ese mundo de su propia naturaleza.
En Siddha Loka lo auspicioso reina por todas partes y a todas horas. Sus habitantes viven en cuerpos azules creados de Conciencia pura. Gozan de juventud eterna. La felicidad y nada más que la felicidad se manifiesta allí en todo momento. En ese lugar, no puede entrar ni la tristeza ni el deseo. La pasión y la aversión no pueden causar ningún daño. Por el contrario, constantemente fluyen vibraciones hermosas, dulces y siempre nuevas. Los Siddha viven la totalidad de la dulzura, porque beben el néctar del goce interno. A pesar de que viven por tiempo ilimitado, la dicha de su éxtasis es siempre mayor y siempre nueva. Todos ellos son "urdhavaretas", o aquellos cuyo semen fluye únicamente hacia arriba, lo cual es el signo de la conquista total del apetito sexual. Con su mirada dirigida a lo alto el sahasrar, se mueven y vagan en la dicha más suprema. Todos los Siddhas son completamente libres.
Los Siddhas son seres cuyos deseos siempre se realizan; poseen poder divino y vibran con energía infinita. Viajan por todos los mundos, van a donde desean en la carroza del pensamiento. Incluso la vida más larga en nuestro planeta representa tan sólo unos pocos segundos para ellos. También siguen visitando nuestro mundo según su voluntad.
Los mortales de nuestro planeta que son bendecidos por Siddhas se convierten así mismo en Siddhas, y mientras duran sus vidas viven en felicidad total y nada más que felicidad.
Todas sus ocupaciones están motivadas por la conciencia radiante que pulsa dentro de ellos. Incluso mientras viven en medio de individuos condicionados y aprisionados, permanecen en éxtasis de gozo. Al igual que un millonario permanece consciente de su riqueza por más que esté rodeado de gente, ellos viven como los Siddhas de Siddha Loka, plenamente conscientes de la felicidad del sahasrar.
¿Qué es un Siddha? "Un Siddha es aquel que vive en libertad total" (Shivasutras). Es aquel que es pleno en sí mismo. Que se deleita en las enseñanzas que surgen de su interior. Sólo eso es su Veda. Un Siddha repite el mantra original que vibra sin cesar en el interior. Es perfecto en conocimiento, perfecto en devoción y perfecto en Shakti. Siendo supremamente libre, nada le puede atar. El Siddha trata a todo el mundo con el mismo amor y con la misma amabilidad.
Sai Baba de Shirdi, Nityananda Baba y Akkalkot Swami fueron los grandes Siddhas de la época moderna. El linaje de Siddhas permanece ininterrumpido desde Shiva hasta la actualidad. El camino de los Siddhas nunca desaparece por completo. No puede ser destruido. Cuando es preciso, algún Siddha desciende de Siddha Loka para guiar a los aspirantes. Incluso hoy, muchos Siddhas viven aquí y allá en India, pero es muy difícil reconocerles, porque no muestran ningún signo externo.
Swami Muktananda

¿Cómo puedo describir el poder del nombre de Dios?

Eknath Maharaj, un gran devoto de Kishna, dice en sus versos, "¿cómo puedo describir el poder del nombre de Dios? Si lo repitieras, Dios se revelaría en tu interior".
El nombre tiene un poder tremendo. Es un yoga divino y sea lo que sea lo que la gente quiere conseguir, puede conseguirlo repitiendo Su nombre. Pueden lograr todo el poder que están buscando. En "El juego de la Conciencia" sale una descripción de los cuatro cuerpos. Correspondiendo a estos cuatro cuerpos hay cuatro lenguas, o lo que podríamos llamar cuatro niveles de habla.
Tu mantra debe pasar de un nivel a otro. En la etapa inicial repetimos el mantra con nuestros labios o con la lengua física. Pero si el mantra permanece en ese nivel no aportará muchos frutos, debe descender a niveles más bajos del habla, a niveles más sutiles.
En primer lugar repites el mantra que has recibido de un vidente del mantra en la punta de la lengua, el mantra vibra ahí durante un tiempo. Si lo haces con suficiente amor y reverencia pasará rápidamente al centro de la garganta, que es el nivel siguiente.
Estoy revelando el misterio del mantra yoga, que ha sido siempre secreto. En el momento en que el mantra desciende de la punta de la lengua al centro de la garganta, pasa del cuerpo físico al sutil, de la lengua física a la sutil, de vaikhari (el nivel físico del habla) a madhyama (el nivel sutil del habla). A medida que el mantra desciende a niveles más profundos, aumenta su poder. El fruto o los beneficios que puedes conseguir repitiendo cien mil veces el mantra en la punta de la lengua física, es el mismo que consigues al repetir una vez el mantra en el centro de la garganta. Si tu mantra es Om Namah Shivaya, y sientes sus vibraciones en el centro de la garganta, no hace falta que sientas nada en la punta de la lengua. El mantra comienza a llenarte de alegría y te hace más consciente; parece como si estuviera renovando y regenerando. A la par se refina tu intelecto y comienzas a comprender las cosas con un nuevo entendimiento.
Cuando el mantra comienza a vibrar en el centro de la garganta adquieres un poder curativo maravilloso. Sin embargo, no debes dejarte atrapar por estos poderes menores milagrosos, pues de otra forma, tu progreso se vería obstaculizado.
Más adelante el mantra desciende del centro de la garganta al del corazón, el tercer nivel o nivel causal del habla. Cuanto más profunda es la japa, más poderosa. Os he dicho que una repetición en el centro de la garganta equivale a 100.000 repeticiones en la punta de la lengua. Pero una repetición en el centro del corazón equivale a 100.000 repeticiones en el centro de la garganta. Comienzas a entrar en el estado de tandra, un estado más elevado de conciencia, y en él comienzas a tener visiones auténticas de dioses y diosas y también de la deidad del mantra. Puedes ver el pasado y el futuro, pero no te interesas por ello porque tu interés está enfocado en el mantra mismo. Puedes sentir las vibraciones de los mantras en todos estos centros. Cuando un nervio comienza a vibrar lo puedes sentir. Pues similarmente, si el mantra comienza a vibrar en el centro del corazón sentirás sus vibraciones allí.
El mantra desciende del centro del corazón al centro del ombligo. Este es el cuarto nivel del habla, el nivel supracausal. En él tienes la visión beatífica. Te haces consciente de la verdadera naturaleza de este universo y ves a Dios. Es difícil decir que bendiciones otorgará Dios al que haya alcanzado este plano. Puede otorgar la bendición del poder poético o la de augurar algo que forzosamente llegará a ser verdad. Este es el misterio del mantra. Además de ello, cuando un mantra comienza a vibrar en el centro del ombligo puedes oir su vibración incluso mientras duermes.
Swami Muktananda
El Señor ha susurrado algo
Al oído de las rosas,
Por eso se abren
Cada día a la caricia luminosa.
Ha murmurado algo a la piedra
Y por eso ha surgido
la gema preciosa que centellea
allá en el fondo de la mina.
También dice algo al oído del sol
Cuyas mejillas deslumbran
Con relucientes destellos.
¿Qué será lo que el Señor
Ha susurrado al oído del hombre
Para que éste sea capaz
De amar… incluso a Dios?
Rumí

Sólo en el presente

No hay ni pasado ni futuro. Sólo el presente. Ayer era el presente cuando lo experimentaste. El mañana volverá a ser presente cuando lo experimentes. Por lo tanto, la experiencia sólo tiene lugar en el presente, y, más allá y aparte de la experiencia, nada existe. Incluso el presente es pura imaginación porque el sentido del tiempo es puramente mental. Han surgido tantas religiones debido a que la gente desea cosas misteriosas y elaboradas. Sólo los suficientemente maduros pueden comprender el asunto en su desnuda simplicidad. Debido a que las personas aman el misterio y no la verdad, las religiones se encargan de alimentarlas para finalmente conducirlas hasta las proximidades del Ser. Sean cuales sean los medios adoptados, al final deberás retornar al Ser. ¿Por qué entonces no moras en el Ser aquí y ahora?
Ramana Maharshi

La expansión hacia la eternidad

La eternidad se abre ante mí arriba y abajo, a la izquierda y a la derecha, adelante y atrás, adentro y afuera.
Con los ojos abiertos, me observo a mí mismo como un cuerpo diminuto. Con los ojos cerrados, me percibo como un centro cósmico en torno al cual gira la esfera de la eternidad, la esfera de la bienaventuranza y la esfera del espacio, vivo y omnisciente.
Siento al Señor como un suave aliento de gozo que fluye en los universos de mi cuerpo. Le percibo en el brillo centelleante de toda luminosidad, y a través de las olas de la conciencia cósmica.
Le contemplo como la luz solar de la inspiración, que mantiene las luminarias de mis pensamientos en rítmico equilibrio.
Le siento como una voz vibrante, que conduce, guía y enseña secretamente en los templos de las almas de todos los seres humanos y de toda la creación.
Él es la fuente de la sabiduría y de la inspiración radiantes que fluyen a través de todas las almas. Él es la fragancia que exhala el incensario de todos los corazones. Él es un jardín de capullos celestiales y de deslumbrantes flores-pensamientos. Él es el amor que inspira nuestros sueños de amor.
Le siento fluyendo a través de mi corazón y de todos los corazones, a través de los poros de la tierra, del cielo y de todo lo creado. Él es la eterna corriente de la dicha, el espejo del silencio, en el que se refleja la creación entera.
Paramahansa Yogananda

Aceptación radical

La vía de salida de nuestra prisión comienza con la absoluta aceptación de todo lo concerniente a nosotros mismos y a nuestras vidas, aceptando con plena atención y cuidado nuestras experiencias de cada instante. Con "aceptarlo absolutamente todo" me refiero a ser conscientes de lo que sucede en nuestro interior -mente y cuerpo- en un momento dado sin tratar de controlarlo, juzgarlo o alejarlo. No quiero decir que debamos tolerar cualquier comportamiento perjudicial -nuestro o de los demás-, sino que éste es un proceso interior de aceptación de nuestras experiencias reales del momento presente. Eso significa sentirse triste o sentir dolor sin resistirse. Significa sentirnos atraídos o repelidos por alguien o algo sin juzgarnos a nosotros mismos por el sentimiento que nos impulsa a actuar en consecuencia.
Reconocer con claridad lo que sucede en nuestro interior y contemplar lo que vemos con un corazón abierto, dulce y amoroso, es lo que yo llamo "Aceptación radical". Si rehuimos alguna parte de nuestra experiencia, si nuestro corazón excluye cualquier faceta de lo que somos y de lo que sentimos, estaremos alimentando los miedos y sentimientos de separación que sustentan el trance de sentirnos indignos. La aceptación desmantela directamente los cimientos mismos de este trance.
Tara Brach

Nada excepto Dios

... Pero si un hombre hace el bien, Dios es realmente en él y con él en todas partes: en sus calles y entre la gente, en la iglesia, en el desierto, o en una celda. Si realmente vive en Dios y sólo a Dios, nada le altera. ¿Por qué? Porque sólo tiene a Dios y piensa sólo en Dios y para él todo es solamente Dios. Descubre a Dios en cada acción, en cada lugar. Toda su persona se centra en torno a Dios. Sus actos son debidos a Él, que es el autor, y no a él mismo, su mero agente.
... Cuando uno considera a Dios como él mismo, es divino y, conteniendo en sí mismo la realidad de Dios, Dios derrama su luz sobre todas las cosas. Todo sabe a Dios y Lo refleja. Dios resplandece en él todo el tiempo.
Meister Eckhart