¿Cómo puedo describir el poder del nombre de Dios?

Eknath Maharaj, un gran devoto de Kishna, dice en sus versos, "¿cómo puedo describir el poder del nombre de Dios? Si lo repitieras, Dios se revelaría en tu interior".
El nombre tiene un poder tremendo. Es un yoga divino y sea lo que sea lo que la gente quiere conseguir, puede conseguirlo repitiendo Su nombre. Pueden lograr todo el poder que están buscando. En "El juego de la Conciencia" sale una descripción de los cuatro cuerpos. Correspondiendo a estos cuatro cuerpos hay cuatro lenguas, o lo que podríamos llamar cuatro niveles de habla.
Tu mantra debe pasar de un nivel a otro. En la etapa inicial repetimos el mantra con nuestros labios o con la lengua física. Pero si el mantra permanece en ese nivel no aportará muchos frutos, debe descender a niveles más bajos del habla, a niveles más sutiles.
En primer lugar repites el mantra que has recibido de un vidente del mantra en la punta de la lengua, el mantra vibra ahí durante un tiempo. Si lo haces con suficiente amor y reverencia pasará rápidamente al centro de la garganta, que es el nivel siguiente.
Estoy revelando el misterio del mantra yoga, que ha sido siempre secreto. En el momento en que el mantra desciende de la punta de la lengua al centro de la garganta, pasa del cuerpo físico al sutil, de la lengua física a la sutil, de vaikhari (el nivel físico del habla) a madhyama (el nivel sutil del habla). A medida que el mantra desciende a niveles más profundos, aumenta su poder. El fruto o los beneficios que puedes conseguir repitiendo cien mil veces el mantra en la punta de la lengua física, es el mismo que consigues al repetir una vez el mantra en el centro de la garganta. Si tu mantra es Om Namah Shivaya, y sientes sus vibraciones en el centro de la garganta, no hace falta que sientas nada en la punta de la lengua. El mantra comienza a llenarte de alegría y te hace más consciente; parece como si estuviera renovando y regenerando. A la par se refina tu intelecto y comienzas a comprender las cosas con un nuevo entendimiento.
Cuando el mantra comienza a vibrar en el centro de la garganta adquieres un poder curativo maravilloso. Sin embargo, no debes dejarte atrapar por estos poderes menores milagrosos, pues de otra forma, tu progreso se vería obstaculizado.
Más adelante el mantra desciende del centro de la garganta al del corazón, el tercer nivel o nivel causal del habla. Cuanto más profunda es la japa, más poderosa. Os he dicho que una repetición en el centro de la garganta equivale a 100.000 repeticiones en la punta de la lengua. Pero una repetición en el centro del corazón equivale a 100.000 repeticiones en el centro de la garganta. Comienzas a entrar en el estado de tandra, un estado más elevado de conciencia, y en él comienzas a tener visiones auténticas de dioses y diosas y también de la deidad del mantra. Puedes ver el pasado y el futuro, pero no te interesas por ello porque tu interés está enfocado en el mantra mismo. Puedes sentir las vibraciones de los mantras en todos estos centros. Cuando un nervio comienza a vibrar lo puedes sentir. Pues similarmente, si el mantra comienza a vibrar en el centro del corazón sentirás sus vibraciones allí.
El mantra desciende del centro del corazón al centro del ombligo. Este es el cuarto nivel del habla, el nivel supracausal. En él tienes la visión beatífica. Te haces consciente de la verdadera naturaleza de este universo y ves a Dios. Es difícil decir que bendiciones otorgará Dios al que haya alcanzado este plano. Puede otorgar la bendición del poder poético o la de augurar algo que forzosamente llegará a ser verdad. Este es el misterio del mantra. Además de ello, cuando un mantra comienza a vibrar en el centro del ombligo puedes oir su vibración incluso mientras duermes.
Swami Muktananda