La Diosa

En una ocasión la Diosa se dispuso para emprender una larga peregrinación religiosa. Como el viaje le llevaría mucho tiempo, prefirió hacerse acompañar por uno de sus devotos. Pero ¿cuál?, ¿cómo elegirlo? ¿Cómo escoger a uno entre los miles que la veneraban?
La Diosa ordenó a todos ellos que se reuniesen y que uno por uno la abrazaran. Pasaron días hasta que todos hubieron estrechado a la Diosa en sus brazos. Tras concluir la prueba, la Diosa eligió a quien habría de acompañarla. Los restantes se quedaron atónitos e incluso indignados, haciéndose la siguiente pregunta: "¿Por qué ha elegido a ése cuando todos la hemos abrazado de igual modo?". Entonces pidieron explicaciones a la Diosa y ésta dijo:
Mis muy queridos, creéis que todos me habéis abrazado de igual forma, ¿no es así? Estáis muy equivocados. Sólo uno de vosotros me ha abrazado plenamente, sólo uno, y es el que he escogido para que me acompañe en la larga peregrinación. Los demás me habéis abrazado mecánicamente, sin una atención plena. ¿No sabéis que a la Diosa se llega siguiendo el camino de la conciencia y no el de las costumbres; la senda directa de la atención y no el camino de los rituales mecánicos?
Acto seguido, en compañía de su amado y consciente devoto, la Diosa partió en peregrinación.
Extraido de El Libro de la Felicidad de
Ramiro Calle

18 comentarios:

  1. Gracias Sina por esta entrada que nos recuerda una vez más la necesidad del alerta permanente.
    Criños.

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  2. curioso, muy curioso que este cuento lo firme Ramiro Calle. (al margen)
    Graciosa historia, desde el abrazo sincero
    Sathya nam, Prem nam

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  3. Me alegro de que te guste.
    Un abrazo para ti, querida Victoria.

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  4. Si, si Delia, hay que estar bien despiertos, para no perdernos nada.
    Un abrazo, amiga.

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  5. Santoshan, la historia no la firma
    Ramiro Calle, imagino que es anónima, pero
    si que la cuenta él.
    Shatya nam, Prem nan

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  6. Admiro a Ramiro Calle, conocido orientalista

    Estupenda entrada, que como gota de luz una vez más dejas que nos refresque alertándonos

    Gracias Sina amiga mia, un abrazo cálido para tí

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  7. Que bonita y singular imagen

    otro abrazito

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  8. Gracias a ti, Arianna querida, por tu compañía.
    Me alegro de que admires a Ramiro Calle, yo también lo hago.

    Un amoroso abrazo.

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  9. Sina, tu hogar es un espacio exquisito, que he disfrutado muchas veces y no te lo había dicho... un beso

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  10. Plenitud y atención, ¿y qué hacemos con el incesante parloteo mental? Por más que quiero frenarlo, no cesa... ¿tal vez aceptarlo y restarle importancia?

    Hermoso post, me ayudó.

    Besos.

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  11. Gran lección: no ser un autómata y estar vivo y presente.
    Gracias amiga! Un abrazo, con cariño.

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  12. Maria Luisa, me alegro mucho de que te guste mi espacio. Yo también visito el tuyo y me siento bien en él, pero tampoco te lo había dicho.
    Gracias.
    Un abrazo lleno de cariño.


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    Esa mente que no cesa ... sé bien de que hablas.
    Quiza sea la mejor opción, aceptarla y conocerla ;) No darle importancia (ya se cansará)
    Un abrazo!

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  13. Estar vivo y presente, cuesta tanto!!!

    Aquí y ahora, verdad Zanara?

    Gracias por tu visita, amiga.
    Un abrazo lleno de luz.

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