El esfuerzo y lo-que-es

El esfuerzo es una desviación de lo-que-es. En cuanto acepto lo-que-es, deja de haber esfuerzo.
Cualquier forma de lucha o conflicto es indicativo de distracción. Y la distracción -lo que el esfuerzo es- ha de existir mientras yo, psicológicamente, desee transformar lo-que-es en algo que no es.
Considera, por ejemplo, la ira. ¿Puede la ira ser vencida mediante el esfuerzo, o mediante la utilización de distintos métodos y técnicas, o por la meditación, o mediante diversas maneras de transformar lo-que-es en lo-que-no-es?
Supongamos ahora que en lugar de esforzarte por transformar la ira en ausencia de ira, aceptaras estar enfadado. ¿Qué sucedería entonces? Serías consciente de estar enfadado. ¿Qué ocurriría? ¿Te abandonarías a la ira? Si eres consciente de estar enojado -lo cual es lo-que-es- y te dieras cuenta de la estupidez que supone convertir lo-que-es en lo-que-no-es, ¿seguirías enfadado? Si en vez de tratar de vencer, modificar o cambiar la ira, la aceptaras y la contemplaras, si fueras completamente consciente de ella sin condenarla ni justificarla, surgiría instantáneamente un cambio ...
De modo que el esfuerzo es ausencia de atención ... y, por lo tanto, la atención es ausencia de esfuerzo.
J. Krishnamurti
Quitarte los zapatos es un ritual sagrado. Es un momento sagrado en el que recuerdas la bondad del espacio y del tiempo. Es una manera de festejar el sagrado suelo sobre el que estás. Si quieres ser un niño maravillado aprecia la verdad de que tiempo y espacio son sagrados. Quitarte los zapatos simbólicamente o literalmente, poco importa. Lo que sí importa es que seas consciente del sagrado suelo que pisas y del santo suelo que eres.
Macrina Wiederkehr

La meditación del contemplar el cielo

Búscate un lugar cómodo afuera, preferiblemente con vistas. Cierra los ojos. Realiza una serie de inspiraciones y relájate. Descansa de manera natural sintiéndote en paz en tu cuerpo.
Deja que toda experiencia sensorial se desvanezca, como nubes en un inmenso y diáfano cielo. Quédate en calma. Todo es, aquí mismo. Relájate y sé. No hay nada que hacer, nada que descubrir, nada que lograr o comprender. Sólo sé presente. En tu hogar, en paz. Deja que tu aliento entre y salga a su ritmo. Deja que el cuerpo y la mente se acomoden en su sitio de modo natural, a su tiempo.
Ahora, lentamente abre los ojos y elévalos hacia el cielo. Contempla sosegadamente, con mirada tranquila, el cielo infinito. El espacio, al igual que la mente, no tiene ni principio ni final, ni interior ni exterior, ni verdadera forma, ni color, ni tamaño, ni apariencia. Abandónate y relaja la mente. Déjala disolverse en esta infinita, vacía y vasta consciencia.
Deja que los pensamientos, sentimientos y sensaciones vengan y vayan con total libertad, desechándolo todo en esa mente inmensa como el cielo. Abandónate. Sé. En paz. Simplemente. En la vasta, vacía y perfecta vacuidad del cielo. Ésta es la prístina consciencia, la innata Gran perfección.
Lama Surya Das
Me senté en silencio en la capillita y me di cuenta de que la impresionante solidez de aquellos enormes pilares de piedra era una ilusión. Como mi cuerpo y el de mi amigo, no eran más que vibrantes columnas de átomos, totalmente insustanciales. Parecían estar vibrando con una incesante manifestación de poder, como la cuerda del instrumento musical que sigue vibrando en el aire mucho tiempo después de que el intérprete se haya detenido. Su solidez era una completa ficción. El universo entero era una ilusión.
No hay más que pura energía, no hay nada más que Dios.
Relato del Reru
El Institute of Noetic Sciences (NPR) junto a científicos de prestigiosas universidades como Harvard, Pennsylvania y Johns Hopkins University hicieron un interesante croquis en el que se analizan diversas zonas del cerebro vinculadas a la espiritualidad. El estudio se llevó a cabo debido a que algunos neurobiólogos sostienen que el sentir religioso y la espiritualidad de las personas tienen una explicación a nivel cerebral. Por esta razón, el Institute of Noetic Science hizo un mapa sobre las áreas del cerebro que, hasta ahora, la neurología relacionó directamente con la espiritualidad.
Los científicos analizaron el cerebro de personas que afirmaban haber tenido una experiencia espiritual; ya sea cercanas a la muerte o cristianos, monjes, budistas, entre otras.
Tronco cerebral y misticismo NPR es el tronco cerebral, la mayor ruta de comunicación entre el cerebro anterior, la médula espinal y los nervios periféricos. En esta región del cerebro es donde se encuentra el sistema de la serotonina, un neurotramisor neuronal que ayuda a regular el estado de ánimo y el sueño. Los investigadores de Johns Hopkins University, lograron intervenir en los niveles de serotonina, utilizando una sustancia alucinógena llamada psilocybin, con la que provocaron experiencias místicas en grupos de personas. De acuerdo con los estudios, otra parte del cerebro, ubicada en el lóbulo temporal podría ser la sede de la espiritualidad humana. Llegaron a esta conclusión estudiando a enfermos de epilepsia, que cuando sufren ataques epilépticos ven cómo el lóbulo temporal se activa. Durante dichos ataques, los enfermos suelen tener experiencias religiosas (como escuchar la voz de Dios o de los ángeles). De ahí que los científicos establezcan una relación entre ambas experiencias.
La concentración y meditación Algunas investigaciones, además, establecen que el cerebro de las personas que meditan o rezan con frecuencia funciona de forma distinta al de las personas que no lo hacen. Andrew Newberg, de la Universidad de Pennsylvania, sostiene que cuando se desarrolla la concentración propia de la meditación o de la oración, la actividad neuronal se intensifica en la parte frontal del cerebro, al tiempo que decrece la actividad en la región de los lóbulos parietales. Esta reducción de actividad neuronal es lo que origina percepciones espaciales anormales, y la pérdida del sentido habitual de uno mismo que se tiene en estado de vigilia. Ambas condiciones del cerebro propiciarían la llamada experiencia mística, que es la que permite a un sujeto trascender su identidad individual e identificarse con la totalidad que se supone sustenta al universo físico conocido. Otro aspecto de la espiritualidad humana, cuya relación con el cerebro se está investigando actualmente, es el del efecto de los pensamientos espirituales y de las oraciones sobre la capacidad del ser humano para recuperarse de las enfermedades. Diversos científicos, incluidos investigadores del National Institutes of Health, de Estados Unidos, tratan de averiguar si los pensamientos de una persona pueden afectar positivamente al estado físico de otra. En ese sentido, los científicos están analizando las experiencias cercanas a la muerte (ECMs) y lo relacionado a estas. Mientras algunos investigadores mantienen que dichas visiones son solo alucinaciones, un grupo pequeño de estudiosos afirma que las ECMs demuestran que la conciencia está relacionada con el cerebro, pero que no es exclusiva de él.
Publicado en la web de La Casa del Tibet

Tu naturaleza es ver

¿Se requiere algún esfuerzo en este camino? Personalmente he descubierto que cada vez tengo menos energía para esforzarme en la dirección que sea.
No puedes esforzarte sin tensión. Pero ¿por qué te esfuerzas? Sólo porque estás buscando un resultado, algo fuera de ti mismo. Una vez te das cuenta de que en verdad aquello que estás buscando es tu verdadera naturaleza, el ímpetu por esforzarte desaparece.
De manera que date cuenta de cómo estás esforzándote siempre. Una vez que eres consciente de este proceso, realmente te hallas fuera de él. Y puede que te llegue como una percepción genuina de que realmente eres quietud.
Pero, ¿acaso ver esto no requiere algún esfuerzo?
No. Ver esto es tu estado natural. Simplemente sé consciente de que no ves. Sé cada vez más consciente de tu sempiterno reaccionar. Ver no requiere esfuerzo alguno porque tu naturaleza es ver, es ser quietud. En cuanto dejas de perseguir un resultado, en cuanto dejas de criticar, evaluar o sacar conclusiones, y simplemente miras, puedes darte cuenta de este reaccionar y dejas de ser su cómplice.
Jean Klein
Según el Sutra de la Atención Mental, mientras se friegan los platos uno esta solamente fregando los platos, lo cual quiere decir que mientras se hace eso uno debe estar completamente atento al hecho de que está fregando. A primera vista puede parecer un poco tonto: ¿por qué poner tanta preocupación en algo tan simple? Pero ese es precisamente el asunto. El hecho de que yo esté aquí lavando boles es una realidad maravillosa. Estoy siendo totalmente yo mismo, siguiendo mi respiración, consciente de mi presencia y consciente de mis pensamientos y acciones. No hay forma de ser zarandeado estúpidamente como una botella llevada de aquí para allá por las olas. La consciencia no puede ser dispersada como la espuma en la cresta de las olas cuando se estrellan contra el acantilado.
Si mientras lavamos los platos, solamente estamos pensando en la taza de té que nos aguarda o en cualquier cosa que pertenezca al futuro, o nos estamos apresurando a quitarnos los platos de encima como si fueran una molestia, entonces no estamos "fregando los platos para fregar los platos", y lo que es más, no estamos vivos durante el tiempo que tardamos en hacerlo. De hecho, somos completamente incapaces de apreciar el milagro de la vida mientras permanecemos en la pila. Si no podemos fregar los platos, todas las oportunidades serán de que tampoco podremos disfrutar nuestra taza de té; mientras nos la bebemos estaremos pensando en otras cosas, apenas despiertos al hecho de la taza de té que tenemos entre las manos. De este modo estaremos absortos en el futuro y lo que eso significa realmente es que seremos incapaces de vivir un solo momento de nuestra vida.
Thich Nhat Hanh
Del libro, Cómo lograr el milagro de vivir despierto
... Se me mostró
un mar muy agitado y embravecido, con las olas muy elevadas. Vi después que bajo la superficie reinaban una paz y una calma maravillosas. Oí estas palabras: Busca y halla la paz que está más allá de toda comprensión en tu interior más profundo, y consérvala, suceda lo que suceda en el exterior.
Eileen Caddy

La música del silencio





El mensaje central del monacato, expresado a través del canto, es la suprema importancia del tiempo y de cómo nos relacionamos con él: cómo nos ocupamos y respondemos al momento presente, a lo que tenemos ante nosotros.
El mensaje de las horas consiste en vivir cotidianamente con los verdaderos ritmos diarios. Vivir conscientemente, respondiendo y dirigiendo intencionadamente nuestras vidas desde el interior, sin ser arrastrados por las exigencias del reloj, por los planes exteriores, por las puras reacciones a aquello que suceda. Viviendo los verdaderos ritmos nos volvemos más reales. Aprendemos a escuchar la música del momento, a oír sus dulces súplicas, sus sensatas directrices. Aprendemos a danzar, un poco, en nuestros corazones, para abrir algo más nuestras puertas interiores, a escuchar la música del silencio, el divino aliento vital del universo.
David Steind-Ras & Sharon Lebell
No prolongues el pasado,
no invites al futuro,
no alteres tu innata vivencia,
no temas a las apariencias.
¡No hay más que eso!
Patrul Rinpoche

Alcanza tu sueño


Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal. Pero sé paciente, 
no pretendiendo que todo te llegue de inmediato. Haz tiempo para todo, 
y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno. 
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas. 
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente 
su dulzura. No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes. No revuelvas una herida 
que está cicatrizada. No rememores dolores y sufrimientos antiguos.  
¡Lo que pasó, pasó! De ahora en adelante procura construir una vida nueva, 
dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás. 
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó. 
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla. No te detengas 
en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer. No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar. No trates que otros cambien; sé tú el responsable 
de tu propia vida y trata de cambiar tú. Deja que el amor te toque y no te defiendas de él. Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo. No sufras por lo que viene, recuerda que “cada día tiene su propio afán”. Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye 
y te acompañe en ella. Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio. Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso. Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti. Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean. La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros. Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz. 
Mahatma Gandhi

Diáfano como el espacio




Tu mente lo hace todo. Si crees que una cosa es difícil, es difícil. Si crees que es fácil, es fácil. Si crees que no es ni fácil ni tampoco difícil, entonces no es ni difícil ni fácil. ¿Qué es entonces?
Bebe un poco de agua y lo comprenderás por ti mismo ... ¿está fría o caliente? No lo hagas ni difícil ni fácil. No "hagas" nada. Cuando hagas algo, simplemente hazlo. Eso es Zen.
Todos tenemos preguntas sobre esta vida. Por eso practicamos. "¿Qué es Buda? ¿Qué es la mente? ¿Qué es la consciencia? ¿Qué es la vida y qué es la muerte?". Si deseas entender la dimensión de Buda, debes tener una mente diáfana como el espacio. Ésa es ya la mente de Buda. Mantener tu mente limpia como el espacio significa que tu mente es clara como un espejo: cuando algo rojo se sitúa delante del espejo, éste muestra el rojo. Si se sitúa algo blanco, aparece blanco. A veces le damos el nombre de "mente refleja". Reflejas el universo exactamente como es. Ésa es la verdad.
Seung Sahn

Mi práctica




Si, tengo mi propia práctica. La llamo: "Vivir una vida humana". Y trato de practicar con regularidad.
A veces me olvido de mi práctica y empiezo a hacer cosas extrañas y extravagantes como meditar, o retener el aliento, o lo que sea. Pero la práctica con la que estoy realmente comprometido es la de llevar una vida corriente.
De modo que mi práctica implica la sadhana de ser padre de dos maravillosos niños. Mi sadhana implica escuchar cuando la gente me hace observaciones y tener presente la humildad de no ser inaccesible al reproche. Mi práctica incluye sentirme deseoso de estar absolutamente inmerso en el lodo de la humanidad siendo, al mismo tiempo, pura consciencia. Mi práctica se ha convertido en no utilizar ideas, ni fugaces experiencias espirituales para escapar, sea de la forma que sea, del curriculum de la vida humana.
... No creo que haya necesidad de práctica alguna más allá de estar aquí en este planeta afrontando con un corazón abierto lo que la vida te presenta.
Arjuna Nick Ardagh



Las mejores y más hermosas cosas de la vida no pueden verse ni aún tocarse… 
tienen que sentirse en el corazón.
Helen Keller



Si no puedes hacer algo por los demás, por lo menos no les hagas daño .
Dalai Lama



Según el budismo, el origen de todos los males humanos reside en la dispersión 
y la distracción. Incluso se le atribuye a Buda la anécdota siguiente: 
Una mañana, ante la asamblea de sus discípulos, el gran filósofo declara que 
todos los seres están despiertos. La única diferencia entre los sabios y los otros 
es que los primeros lo saben, mientras que los segundos no lo saben, añade. 
Un discípulo le pregunta cómo es que algunas personas no tienen conciencia de estar despiertos. Y Buda responde: "Porque están distraídos".
Guy Corneau

Delante de mis ojos





... Estaba caminando por la calle cuando, de repente, las cosas cambiaron delante de mis ojos para convertirse en algo verdaderamente hermoso y real. Lo que los científicos nos dicen de la luz y las ondas sonoras, de la gravedad y de los átomos, y de tantas cosas, resultaba claro y comprensible. También los pasajes de la Biblia que hasta la fecha me habían sido esquivos ... El color era asombrosamente bello. Todo poseía un significado y todo y todos éramos uno. No sólo los demás seres humanos, sino todos los animales, plantas, piedras ... todo era una unidad, convirtiendo en ridícula la opinión de que sólo los seres humanos poseen alma. No existe el tiempo tal como lo conocemos. Todo lo que es, ha sido y siempre será ... Y somos en el aquí y ahora en la eternidad.
Informe del Reru


Siempre que la Belleza mira, el Amor también está allí; siempre que la belleza muestre una mejilla sonrosada el Amor enciende su fuego con esa llama. Cuando la belleza mora en los oscuros vallecitos de la noche el Amor viene y encuentra un corazón enredado en los cabellos. La Belleza y el Amor son cuerpo y alma. La Belleza es la mina, el Amor, el diamante. Juntos han estado desde el principio de los tiempos, lado a lado, paso a paso.
Jelaluddin Rumí

¿Quién soy yo?



De vez en cuando he divisado ese secreto lugar. Por lo general era como si lo viera 
a través de un cristal oscuro, pero a veces con una abrumadora claridad. 
Una vez resplandeció en un clavel rojo, incandescente en la ventana de una floristería. Otra vez brilló en el errabundo polen. En otra ocasión en un cielo asaeteado por el hielo. Lo he visto serpenteando entre un torbellino de polvo alrededor de un pony que daba vueltas. Lo he visto centelleando en un guijarro del pizarroso lecho de un riachuelo. 
Me he deslizado en ese secreto lugar mientras observaba los halcones, mientras contemplaba el cáliz de un lirio. Esas metáforas son inexactas. La experiencia no es un vislumbre de nuevos reinos, ni un convertirse en alguien nuevo, sino el reconocimiento, completo e instantáneo, de quién soy yo.
Scott Russell Sanders

Flexibilidad




Las personas longevas son flexibles y saben afrontar los inevitables desafíos de la vida. Quienes alcanzan a vivir cien años, a buen seguro han debido de experimentar dificultades y pérdidas y, no obstante, esos superancianos han podido superar la adversidad y continuar con la vida.

Renuncian a aferrarse a las experiencias que no los ayudan. Se “escapan” de ellas y siguen adelante. Desde el punto de vista ayurvédico, esta capacidad de manejar los sucesos sin sufrir el daño residual, es la manifestación de una gran fuerza digestiva, conocida en sánscrito como agni. La expresión “fuerza digestiva” se refiere no sólo a la capacidad de digerir los alimentos sino a la de digerir también todas las experiencias de la vida. Agni es la raíz de la palabra ignición , en referencia al poder del fuego para metabolizar las cosas. Cuando su “fuerza digestiva” es poderosa, usted puede extraer el alimento que necesita de cualquier experiencia y eliminar todo lo que no le sirve. Un agní fuerte le permite digerir lo que la vida le presenta, sin cargar con los residuos que le impiden aceptarla plenamente. Una “fuerza digestiva” vigorosa es uno de los rasgos esenciales de las personas que viven una vida larga y rebosante de energía. Ha de aprender a dejar ir las cosas porque la vida es un proceso continuo de cambio y transformación. 
Deepak Chopra